Adiós, Suecia, adiós.
Suecia es un frío país del norte de Europa, famoso por la legendaria belleza rubia de sus mujeres y por ser el paradigma del no menos mítico Estado del Bienestar, uno de los escasos bastiones de la socialdemocracia realmente existente al que los estatalistas de izquierdas suelen recurrir, como a un talismán de mágicos poderes, para tratar de oponerlo a los modelos liberales de crecimiento y prosperidad. Los liberales tenemos a los países anglosajones, a las nuevas y pujantes repúblicas del este de Europa, a Japón o a los tigres asiáticos; a los socialistas, muerto el mito marxista, les queda al menos Suecia.
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Posted on Viernes, Agosto 26 2005
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bueno, ademas de las rubias suecas tambien tienen las mulatas cubanas,venezolanas y las cariocas.
Es cuestion de buscar…
No todo es tan triste en Suecia como les gustaría a algunos. Hay mucho que decir sobre Suecia y EEUU. No estaría mal hacer un debate serio, presentando datos.
Bueno, Gulliver, yo no diría que los trabajos de Rojas o el previo de William Anderson que yo comento en mi breve artículo en el IJM carecen precisamente de datos o de seriedad. Me gustaría alertarte igualmente sobre el hecho de que el artículo de Krugman que enlazas es bastante anterior a los dos trabajos mencionados más arriba, y que no goza precisamente de abundancia de datos empíricos, sino que abunda en notorias especulaciones que Rojas desmonta minuciosamente.
El hecho central, por lo demás, es que el debate planteado por Krugman (y, mediatamente, por ti) está ya totalmente desfasado: Suecia abandona en progresión acelerada las fórmulas estatalistas para adoptar un modelo liberal que garantice la prosperidad futura. El análisis de Krugman pecaba de estático: un jugador de ajedrez lo definiría como “táctico”. Rojas aporta el necesario componente dinámico, “estratégico”, que demuestra que el modelo estatalista, pudiendo ser aparentemente efectivo en un determinado periodo de tiempo, lleva dentro de sí el germen de su propio decaimiento.