Aznar en apuros.
A veces, presentar un libro es ejercicio más arriesgado que una sesión de control parlamentario.
A través de una noticia aparecida ayer en Diario Directo (por cierto, fijáos en la sintaxis demencial de la noticia, firmada por Laura Rueda), me entero de lo sucedido el pasado día 4 durante la presentación del libro de José María Aznar ‘Retratos y perfiles, de Fraga a Bush’, que tuvo lugar en Méjico DF y corrió a cargo del periodista Jacobo Zabludovsky.
El titular del periódico mejicano de izquierdas La Jornada no deja lugar a la duda sobre lo tiesas que se tuvieron las cosas presentador y presentado: Aznar escucha recuento de sus mentiras hecho por Zabludovsky.
Dos años y medio después de la decisión de invadir y ocupar Irak, asumida en la cumbre tripartita de las islas Azores, sentado codo a codo con el ex presidente de gobierno de España José María Aznar, el periodista Jacobo Zabludovsky puntualiza: “Hoy comienzan a aparecer los indicios de una gran operación para engañar al mundo y justificar la guerra”.
Muy propio y formal, pues se trata de una presentación de un libro que el propio Aznar ha escrito, asienta que, a la vuelta de los años y los meses, “ha quedado claro que no hubo uranio de Africa en Irak ni manera alguna de transformarlo en una bomba atómica”, lo cual fue el pretexto que George W. Bush, Tony Blair y Aznar esgrimieron para atacar.
Aznar, el más pequeño del trío de las Azores, se talla el bigote, se quita los lentes, se incomoda. “No le pregunto a usted esta noche, señor Aznar, si fue engañado -continúa Zabludovsky, con su perenne sonrisa- porque recuerdo a Chou En Lai cuando le preguntaron qué opinaba de la revolución francesa. Contestó: ‘es muy pronto para opinar’.” El novel escritor se ha vuelto a colocar los lentes sobre la nariz.
Leer noticia completa.
La noticia entera, por decir algo, es un puro despropósito, y mezcla sin el más mínimo rubor comentarios subjetivos absolutamente tendenciosos con el sesgado relato del desarrollo del acto. No obstante, más allá del anecdótico carácter sectario de la noticia y de la reportera (Blanche Petrich), conviene que nos quedemos con la confirmación de algo que ya sabíamos en España desde hace mucho: Aznar no sabe escoger ni siquiera a un buen presentador para un libro suyo. En esas condiciones, ¿cómo podíamos aspirar a que escogiese bien a sus colaboradores y a los ministros y altos cargos de sus gobiernos?
Posted on Miércoles, Noviembre 9 2005
Author: Freelance
Filed under: Política general
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La derecha no espabila ni a la de tres, Freelance. Ya veremos si Rajoy ha aprendido la lección.
¿Rajoy? Creo que sigue encargándole cosas a Arriola…
Pero la página está hecha con WordPress?
No lo veo en ninguna parte Emilio.
Después de esa presentación Aznar fue entrevistado por Pedro Ferriz de Con (que no es mi familiar) en la cadena de radio Imagen, una de las más escuchadas en el país (algo así como La Mañana) donde se le hizo justicia.
No se por qué, pero desde hace poco el romance entre Jacobo (el verdadero vocero del gobierno priísta en el pasado) y La Jornada se ha acrecentado, olvidando cada uno lo que antes pensaba de verdad del otro. Hace 20 años, Jacobo era uno de los enemigos públicos del “periodiquillo pinchurriento” (así le llamó una funcionaria de Vicente Fox, con justa razón), pero ahora, Jacobo sí les parece periodista, y a veces hasta lo llaman cronista. Válame mi buen Dios!