Chávez, en la senda de la vieja URSS.

Aún está por escribir el gran tratado histórico-político donde se ponga de manifiesto, de una vez y para siempre, que la vasta corriente política conocida como izquierda y todas y cada una de sus variantes, ramas, formas de expresión y doctrinas coadyuvantes (antiamericanismo, pacifismo, ecologismo, redistribucionismo, indigenismo, relativismo político, y un largo etcétera) es simple y llanamente el resultado de una colosal campaña de propaganda promovida y financiada por la antigua URSS, cuyos efectos, como las vibraciones de un monumental seismo, siguen sacudiendo el mundo con desastrosas consecuencias. Todas esas manifestaciones de la ideología de izquierda, diseñadas y pagadas por el tristemente famoso Politburó, iban dirigidas a fomentar en la población mundial las ideas que ayudarían a dar por tierra con el gran enemigo de la revolución marxista, que era la sociedad abierta, el individualismo y, en suma, el modo de vida de Occidente surgido, fundamentalmente, de la Revolución Industrial, la Constitución de los Estados Unidos y la Revolución Francesa.
Por fortuna, la URSS, que acarició de cerca sus objetivos en los años 70, cayó con estrépito a finales de los 80. Sin embargo, los años y años de propaganda y las rígidas estructuras políticas, económicas y académicas levantadas en todo el mundo al socaire de aquel enorme movimiento han encontrado la forma de reciclarse y de subsistir en un mundo post-soviético, como Jean Fraçois Revel cuenta, con su habitual magisterio, en La Gran Mascarada.
En el presente, no obstante, asistimos con perplejidad al surgimiento de un remedo del gigante soviético, chusco y diminuto, pero sin duda amenazante, en la persona del alucinado dictador venezolano, Hugo Chávez Frías. El New York Times dedica hoy un interesantísimo reportaje a la campaña puesta en marcha por el déspota caraqueño para extender la Revolución Bolivariana por todo el continente, con medios que recuerdan poderosamente a los empleados en su momento por la URSS: los programas de falsa solidaridad bajo los que se oculta el simple adoctrinamiento, así como la financiación de movimientos políticos y guerrilleros de corte marxista, empleando para ello los beneficios obtenidos de la venta de petróleo, hurtados al que, en un sistema de economía estatal como el de su país, sería su legítimo propietario: el pueblo de Venezuela. Al objeto de maximizar dichos beneficios, Chávez ha impuesto a las empresas petroletas que operan en el país convenios por los cuales se transforman en compañías mixtas con control mayoritario del Estado y, a aquellas compañías que se niegan a aceptar dicha componenda, directamente les priva del control de sus propios campos de extracción.
A continuación podéis leer un fragmento del reportaje aparecido en NYT.
President Hugo Chávez is spending billions of dollars of his country’s oil windfall on pet projects abroad, aimed at setting up his leftist government as a political counterpoint to the conservative Bush administration in the region.
With Venezuela’s oil revenues rising 32 percent last year, Mr. Chávez has been subsidizing samba parades in Brazil, eye surgery for poor Mexicans and even heating fuel for poor families from Maine to the Bronx to Philadelphia. By some estimates, the spending now surpasses the nearly $2 billion Washington allocates annually to pay for development programs and the drug war in western South America.
The new spending has given more power to a leader who has been provocatively building a bulwark against what he has called American imperialistic aims in Latin America. Mr. Chávez frequently derides Mr. Bush and his top aides. In March, he called Mr. Bush a “donkey,” a “drunkard” and a “coward,” daring him to invade the country.
But with the biggest oil reserves outside the Middle East, Mr. Chávez is more than an irritant. He is fast rising as the next Fidel Castro, a hero to the masses who is intent on opposing every move the United States makes, but with an important advantage.
“He’s managed to do what Fidel Castro never could,” said Stephen Johnson, a scholar at the conservative Heritage Foundation. “Castro never had an independent source of income the way Chávez does. Chávez is filling a void that Castro left for him, leading nonaligned nations.”
Chávez, Seeking Foreign Allies, Spends Billions. Leer todo el reportaje.
Posted on Martes, Abril 4 2006
Author: Freelance
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Después del muro de Berlín muchos pensaron que se acababa la historia, pero no. Los socialistas empezaron a retroceder y a hablar de “socialismo de mercado”, sin embargo varias experiencias han entorpecido el triunfo completo del capitalismo liberal.
Lo de Chávez y Suramérica, creo, hay que comprenderlo en un marco estratégico más amplio. Una estrategia Sur-Sur que incluye a China y que permite explicar muchas cosas de las que suceden en oriente medio (¿acaso EE.UU no pretende envolver a China?). China ha aumentado sus inversiones en Suramérica. Esto es muy importante. Quizás el “jardín” americano está siendo perdido por los EE.UU. Vean este enlace: http://www.globalenvision.org/library/3/1020/1/
El nuevo balance de poder es temible. Los programas de “falsa solidaridad” y de adoctrinamiento buscan la colectivización sobre una unión transversal de los “pueblos de América” (Bolivarianismo, indigenismo, y “saludos amazónicos” como los televisados por Tele-Sur). Efectivamente esto recuerda a la sovietización de la economía, la desindividualización y la agresión a la propiedad privada, sólo que de un modo más “suave” (pero no menos preocupante) y con el paraguas perpetuo del anti-americanismo y del anti-liberalismo. Creo que estas nuevas izquierdas confían en el “maná” de la energía, y en el soporte chino, pero el resultado será un aumento del poder político, de la corrupción y de la conflictividad social a largo plazo.
Saludos.
http://maquinareichstag.blogspot.com/
Despues de docientos años de economia liberal en Venezuela,el 75 por ciento de la poblacion,vive en la miseria mas espantosa.
La reversion de las riquezas petroliferas se quedaban en los bancos de paises extranjeros.
Hoy,es el mismo pueblo quien se beneficia de ellas.
Escuelas,hospitales,reforma agraria,contencion del mercado del consumo,etc.
Con la colaboracion cubana,se da sanidad y educacion a millones de personas que antes estaban excluidas
Las reformas de este gobierno,es el sueño de cualquier pais empobrecido por la explotacion de los capitales trasnacionales.
Porque os molesta que los pobres puedan tener educacion y sanidad libre?
Si en Venezuela se hubieran aplicado de verdad “doscientos años de economía liberal”, capitalizando a los “pobres” y asegurándoles sus propiedades privadas, su situación se asemejaría a la de EE.UU, y no a la de Mexico o Cuba (después de “cincuenta años de economía socialista” y de revolución “institucional”), como es el caso.
Saludos.
Claro Eduardo,pero las economias del tercer mundo,son un bocado facil para una economia liberal global,la pobreza es el fruto de la ignorancia,y esta es la mejor arma de explotacion,o no?los paises que realmente aplican la economia liberal,son los paises del norte de Europa,donde se desarrolla una politica social importante,pero no en Latinoamerica o Africa.
Alli,para llegar a una verdadera economia de mercado ,se debe antes preparar a los pueblos,a los ciudadanos,y para ello hace falta una politica distinta,puramente social,educadora,luego,es la misma sociedad la que reclamara las libertades,y eso es lo que esta pasando mas o menos en Cuba,porque?
Pues porque el pueblo ya esta educado y preparado tecnica y humanamente para enfrentarse al libre mercado.
Y lo mismo pasara luego con Venezuela y otros paises que estan undidos en la miseria.
Los prestamos del FMI,los sangra con los draconianos intereses,como a nosotros aqui las hipotecas,lo que pasa es que sus economias son muy elementales para afrontar esas deudas.
Si es que gracias a estos honrados y avezados analistas ya ningún subersivo de los valores occidentales puede quedar oculto. Enseguida, tras leer estas líneas tan esclarecedoras, nos damos cuenta de quiénes son los buenos y los malos. Gracias, imparciales y honrados analistas. Gracias a vosotros sabemos que los malos son Chávez, Morales, Castro y todos los posibles enemigos de nuestro bienestar, tan límpiamente ganado. Menos mal que mentes tan sesudas y honradas velan por nosotros. Y gracias también a vosotros comprendemos que hemos de gastar millones de millones de euros para preparar nuestros ejércitos para defendernos, si es necesario invadiendo y arrasans¡do los países enemigos. Y, que se jodan, quedarnos con sus riquezas. Como compensación de sus perversas intenciones, ¿eh?
El Cid tiene razón al señalar que el “liberalismo” hay que implementarlo políticamente. Por eso el anarquismo liberal no explica, con realismo, como realmente suceden las cosas. Mercados sin estados serían engullidos por estados con pocos mercados, como quizás les ocurrió a la Irlanda o Islandia medievales.
Creo que el liberalismo se define sobre todo frente al monopolismo. A veces, en cambio, se ha favorecido a ciertas empresas y a eso se le ha llamado “liberalismo”. Craso error. “Liberalizar” significa capitalizar a todos, asegurar el funcionamiento justo del mercado. Pero hay un principio básico que Gavilan parece que pasa por alto, al margen de sus insinuaciones sobre la “Moralidad” o el “neutralismo” de los intelectuales; y es que tanto Chávez, como Morales, como Castro han dado muy escasas muestras de respeto por la propiedad. Y todo esto es preocupante, ¿Por qué no denunciarlo, entonces?
Saludos.
Me gusta mucho este foro que incluye venta de drogas farmacéuticas por internet, como muestra real de los “flecos liberales” por donde se sale tooodo el aire de la moralina neoliberal que como todos sabemos, no es más que autoritarismo encubierto. Por ese autoritarismo que no admite el antiamericanismo (El sistema de imperios coloniales que tanto mal ha hecho al mundo moderno desde la política inglesa hasta la norteamericana) ni el indigenismo (los que no están en el mercado pueden morirse sin que pestañeemos) ni otro tipo de política que pueda ser de ayuda para los menos afortunados (mano de obra barata que se desplaza voluntariamente a las fábricas del primer mundo para ser explotadas).
La industria farmacéutica, al servicio del dinero, de lo práctico, que invierte en colosales máquinas para reducir la miopía pero no da un céntimo para eliminar las plagas del tercer mundo, incluída el hambre.Sus ideas no son políticas: sólo desean la avaricia del libre mercado porque usted no vive en la miseria que denuncia.