“Derechos republicanos”

[…] la explicitación de un nuevo modelo de ciudad en el que la planificación física y la promoción de la cohesión social sean el referente de la calidad de vida para todos los sevillanos, y el ámbito territorial simbólico -Sevilla- en el que puedan tomar carta de naturaleza “los nuevos derechos republicanos“. Habitabilidad; integración social y territorial; sostenibilidad, eficiencia y heterogeneidad urbana; y apuesta tecnológica.
Lo que más llama la atención a primera vista, desde luego, es esa referencia a los “derechos republicanos”, como si los derechos republicanos fueran algo distinto de los derechos, a secas, que son propios de las personas en una república, en una monarquía o en la estación espacial MIR.
Digo que eso es lo que llama la atención en primer término por lo que tiene de atentado contra la forma de gobierno constitucional en nuestro país (la monarquía parlamentaria) y también contra el sentido común. Pero lo cierto es que el conjunto de la frase es un verdadero monumento a la cretinez. Calificar a Sevilla de “ámbito territorial simbólico” o afirmar que la habitabilidad, la integración social y territorial, la sostenibilidad, la eficiencia, la heterogeneidad urbana o la apuesta tecnológica puedan ser “derechos republicanos” es una muestra más, anecdótica quizá, pero muy clara y palpable, de algo que muchos venimos sospechando desde hace tiempo y es que, como si una nueva caja de Pandora se hubiese abierto en alguna parte, una ola de irrefrenable estupidez está barriendo España entera y parece ya a pique de llevarlo todo por delante, quién sabe con qué terribles consecuencias.
Posted on Miércoles, Septiembre 13 2006
Author: Freelance
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Había en tiempos de la II República una costumbre que padecían los que no eran republicanos ni marxistas: la “republicanización”. Este fenómeno consistía en eliminar de la administrción a cualquier tipo de “fascista”: católico, derechista, conservador, empresario, aristócrata, pequeño propietario, licenciado, religioso, monárquico… Todos a la puñetera calle. O a la cárcel.
El inigualable Unamuno decía: “cada vez que oigo que van a republicanizar algo, me echo a temblar”. Natural.
Algo parecido ocurrió en una sasión de las cortes durante la II República:
un diputado de la izquierda proclamó que ya estaba bien de hablar de derechos reales, y que
había que sustituirlos por los derechos republicanos. Toma ya.
Claro, claro… toda la II República se trataba el tema de la monarquización del régimen. Era cosa palmaria. Todo “dios” se dedicaba a la “monarquización” del sistema.
Lo de Javier era un chascarrillo propio de leguleyos, o no he entendido bien tu respuesta, Smith. Los Derechos Reales son una institución jurídica que se refiere a los derechos sobre las cosas. El chiste de Javier recuerda a ese otro que se contaba sobre que en la URSS los genitales ya no se llamaban “partes nobles”, sino “partes proletarias”.
Yo es que no entiendo por qué todos estos pasos atrás y desandar lo andado,.. porque prefiero no utilizar la palabra “avance” porque en este gobierno que tenemos la deben desconocer.
Un beso y me alegra volverte a leer.-
Sí Freelance: iba por ahí. Denotaba la altura intelectual de cierta izquierda. Como ahora.