Respondiendo a Pandemonio.
Leo en un blog que no conocía, de reciente incorporación a Red Liberal, llamado Pandemonio, cuyo valeroso autor confía sus letras a la Internet prudentemente agazapado tras el sobrenombre de Libertymad, un sueltito donde se vierten ciertas desaforadas críticas contra el último programa de El País de las Maravillas de Intereconomía, donde tengo el honor de participar, y contra las personas que integramos su tertulia, a quienes moteja de panolis, cobardes y otras muchas lindezas por el estilo.
Lo cierto es que, decidido a escribir este artículo en el legítimo ejercicio de la autodefensa, me veo en ciertas dificultades para responder al corajudo articulista porque, haciendo honor al nombre de su bitácora, el artículo es confuso, deslavazado y, en general, ilegible; salta a la vista que el terne Libertymad, que se define a sí mismo como apasionado y rebelde, ha experimentado un ataque de apasionamiento y rebeldía, que han degenerado en confusión y aturullamiento, al creer ver que algunos, llevados de un atrevimiento sin límites, hemos osado criticar a los dioses laicos de su panteón (¿o pandemonio?) liberal: Federico Jiménez Losantos y Pedro J. Ramírez. ¡Anatema! ¡Y encima vamos por ahí diciendo que somos liberales!
Sucede que, en el paroxismo de su santa y justificada ira, a Libertymad se le debió de nublar el oído, porque no se enteró de nada de lo que se dijo en el programa, no desde luego de lo que yo defendí en mis intervenciones. Porque, en realidad, yo defendí con cierto ardor la línea editorial de El Mundo en relación con la información sobre los atentados del 11M (y al podcast del programa me remito*) y me opuse a la tesis, tan extendida, de la “conspiranoia”. Igualmente, me congratulé por el hecho de que El Mundo esté investigando lo que nadie más investiga hoy en España, ya que de ahí parte la única o una de las escasas esperanzas que nos quedan de conocer algún día la verdad. Pero, amigo; como no dije ninguna vez, postrado de hinojos y con voz temblorosa, eso de “Federico es mi pastor, nada me falta; a él me encomiendo para hallar las evidencias de que Rubalcaba puso las bombas por su propia mano”, ni tampoco entoné el himno “Rajoy, Rajoy, Rajoy es cojonudo, como Rajoy, no hay ninguno” que sin duda Libertymad juzga la obligación de todo liberal de pro, pues nada: leña al mono. Somos todos unos panolis. Y unos cobardes.
La verdad es que, leyendo la obra escrita de Libertymad es fácil suponer, con indulgencia, que sus errores en la interpretación de mis palabras son imputables a la falta de luces pero incluso yo, que peco de optimista, tengo que reconocer que algunas de las interpretaciones que se leen en el artículo de marras parecen enteramente fruto de la mala intención. Por ejemplo: se estableció entre el Director del programa, Enrique de Diego, y un servidor, un interesante debate donde de Diego manifestó su preocupación por la gente que escucha o lee ciertas cosas desde la fe dogmática (se refirió, gráficamente, a las ancianitas católicas) y yo respondí que la gente es lo bastante mayorcita como para saber lo que hace y que, si no les gusta lo que leen o escuchan, que compren otro periódico o giren el dial; ahí es donde hice referencia, en términos generales, a la “mercancía averiada” que nos venden muchos medios (añado: y blogs que se dicen liberales), aludiendo, por cierto, a mis abundantes referencias anteriores a las manipulaciones efectudas por El País, sobre todo las últimas a cuento de la famosa entrevista robada a Trashorras. Nadie que haya escuchado el programa con ecuanimidad ha podido entender que me refería a la COPE, mucho menos a El Mundo, por lo que, me temo, Libertymad ha caído en esto que se está poniendo tan de moda últimamente entre los progres (a estas alturas, ya no me cabe duda de que Libertymad es un progre ajuzgar por sus maneras), como es sacar las frases de contexto y manipularlas para engañar al personal.
También cita nuestro audaz milites Losantii mis palabras cuando dije, al final del programa, que “nosotros no somos Talibanes de sacristía”. Se conoce que es verdad eso de que la ironía no se entiende por la radio, aunque tiendo más bien a suponer que Libertymad no entendería una ironía aunque se la arrojasen a la cara en un letrero de neón.
Igualmente, me ha sorprendido de un modo notable que Libertymad me meta en el saco de quienes “denuncian campañas contra las fuerzas de seguridad del Estado”, cuando mi posición durante el debate consistió en afirmar que la obligación de todo ciudadano es desconfiar del poder, de la Justicia y de la Policía, entre otras cosas porque harto hemos visto cómo esos cuerpos funcionariales han servido a intereses de lo más bastardos en el pasado; o que afirme que soy de quienes “se escandalizaron cuando el Mundo comenzó a investigar los crímenes del GAL”, cuando durante el programa recordé varias veces las revelaciones de El Mundo sobre el terrorismo de Estado que tumbaron al Gobierno de González como ejemplo de lo fructífero que puede resultar esta nueva campaña investigadora del diario de Pedro J. No, claro; él tenía ya pensadas sus frasecitas de oropel y, para encajarlas mejor, tenía por fuerza que manipular mis palabras, suprimiendo las que no le convenía citar (que constituyen el nudo de mis argumentos) para reproducir, torticera y parcialmente, las que creyó que le justificaban, aunque sean la anécdota o aunque haya que inventárselas. Decididamente, me voy convenciendo de que Libertymad no es, efectivamente, sólo un necio. También es un manipulador deliberado, un mal tipo. Un progre.
Causa una tristeza infinita comprobar cómo ciertas personas maltratan la imagen del liberalismo desde sus posturas dogmáticas, serviles (tiene gracia que me acuse de lo mismo este tiralevitas del poder establecido, para bien o para mal, en la derecha española) y aborregadas. Y causa cierta indignación que demuestren su cortedad y bajeza embistiendo a troche y moche, como el ganado. No espero disculpas por parte de este sujeto que, a juzgar por lo visto, ni siquiera entenderá por qué tendría que rendirlas. Por lo mismo, en el nada improbable caso de que me responda con nuevas y bochornosas sandeces, anuncio desde aquí que la conversación, por mi parte, ha concluido. Para los lectores curiosos que quieran saber con exactitud y no a través de mentiras y manipulaciones lo que se dijo en El País de las Maravillas de ayer noche, les animo a que lo escuchen en el podcast. Ahí comprobarán de primera mano lo que de verdad opino y digo; unas veces con mejor fortuna, otras veces con menos, pero siempre desde mi propio criterio y libremente. Lo mismo que Enrique de Diego, con quien discrepo en tantas cosas, pero no en el amor a la libertad y en el respeto a las ideas de los otros por distintas que sean, hasta el punto de invitar gustoso a su programa a personas que estamos, en muchas cosas, en los antípodas de su propio pensamiento. Y es que, al contrario que el valiente y anónimo Libertymad, algunos no necesitamos que nadie nos dicte la consigna nuestra de cada día.
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* Suelen colgar el programa del viernes al lunes siguiente.
Posted on Sábado, Septiembre 16 2006
Author: Freelance
Filed under: Antipropaganda, Blogosfera, Medios
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Lo que escribís aquí no hace sino confirmar la mala impresión que me causaste el viernes. Si fuera verdad que conoces lo que llamas mi “obra escrita”, sabrías que el 14 de septiembre publiqué un vínculo con un artículo escrito para http://www.usadigital.org, en el que aparecen mi nombre y mi foto -por cierto, no salgo nada favorecido.
Querido, el character assessination es como la perilla, es para el que pueda, no para el que quiera.
A partir de ahí, todo lo que cuentas me da mucha risa. Como esas cosas que contaba De Diego, por una parte analizaba la línea editorial de El Mundo, y al rato decía que no leía ese periódico y que ese diario no entraba en su casa. Animo a todos a escuchar el programa, donde oirán ese tipo de contradicciones por boca de todos los comentaristas casi sin solución de continuidad. Debo confesar que los primeros 15 minutos pensé que estaba oyendo un programa de humor.
¿Sabes cuál es la diferencia entre tú y yo? A mí nadie me paga por defender a JFL y a Pedro J. Si conoces mi bitácora, algo que no es cierto, verás que he también he criticado a Carmen Rigalt y a algunos de sus corresponsales con gran dureza.
¿Percepción selectiva o un poquito de estupidez? Ni lo uno ni lo otro.
Agradezco mucho tú interes y que me hayas dedicado unos horas de tu tiempo. De todas formas, tanto esfuerzo para tan pobre resultado… Espero que al menos te suban el sueldo después de esto.
Si había ironía en la frase “no somos talibanes de sacristía” y no se entiende, pues mal por la frase ¿no?
La entrada sé se entiende perfectamente. Sobre todo iba contra Enrique de Diego. Por tu parte, el reproche al que merece la pena que repliques es al de que digas que el PP no sigue unos principios sin especificarlos. La verdad es que personalmente me gustaría que los explicitaras y pusieras algún ejemplo, sobre todo para ver si es sustancial o accesorio. A lo mejor estamos de acuerdo todos.
Un reproche implícito hacia ti es, tal vez, que aguantes los desvaríos del director del programa con tanta naturalidad.
Tú quedas bastante bien parado en la entrada, sinceramente.
Y no se oculta detrás de Libertymad, al menos a mi no me ha costado nada saber quién es.
Bueno.. Yo también sé perfectamente quien no se oculta tras el nickname Libertymad. Le escuché recientemente y me gustó.
Aún no está disponible el podcast, así que no opinaré sobre el fondo del asunto. Pero las partes de “valeroso autor”, “prudentemente agazapado”, “corajudo articulista”, “el valiente y anónimo”… creo que no aportan mucho al texto, sino más bien al contrario.
Alguien dijo una vez algo de Agamenón y unos cerdos, o algo así. ¿Qué más da el anonimato? Lo importante sería si Libertymad tiene razón o no. ¿O van a pedir el DNI para opinar?
Pues el tal Libertymad a mi me da muy mal rollo, me parece un broncas y un cizañero. Con David Ballota y con otros bloggers de RL actua igual, no le sacas del insulto, es incapaz de razonar o intercambiar opiniones.
Además no tiene mucha idea, metió la pata hasta el fondo con el tema de las conspiraciones de Galicia y un par de progres le dieron hasta en el carnet de identidad y por extensión a todos nosotros.
Emilio es un fajador, un liberal y un polemista de primera, no hay más que ver que es uno de los bloggers de RL mejor colocado en los rankings. Libertymad, por el contrario, es un pedante con tendencia al histerismo. Un progre.
Mon Dieu, Leitor, llamar a Libertymad pedante, bueno, con tendencia al histerismo, pase… pero progre, no sé si te lo perdonará nunca. Él también es un liberal de primera. Y en RL muchos meten la pata, nadie es perfecto. Es crítico y apasionado en su argumentación, pero no es de los que me han sorprendido por insultar de la peor manera. Razonar, razona, y es capaz de recular cuando el argumento del otro es mejor… pero se lo curra.
Oye, Emilio, que se te llena el blog de comentarios anónimos y eso no nos gusta a ninguno.
“A mí nadie me paga por defender a JFL y a Pedro J.”
“Espero que al menos te suban el sueldo después de esto.”
¿Desprecio por el dinero? Va a ser verdad que es un progre.
Por cierto pandemonio, ya que vas de listo y corrigiendo a los demás vigila la ortografía, se escribe
ASSASSINATION, con A, no con E.
Dodo, está claro que te centras en lo más importante.
Entonces era ironía.
Pues no, no se entiende. Y tampoco se entiende por escrito. Al menos yo. ¿Podrías explicarla?
Por lo demás, partiendo de que Libertymad ha podido equivocarse, de hecho creo que se equivoca, en su post y en eso del dinero, creo que has exagerado bastante en tu respuesta, querido Emilio.
Si hubieras quitado los ad hominems, las postraciones en hinojos, el rollo de que es anónimo (que no lo es) y alguna otra cosilla, te hubiera quedado genial.
Venga, va… buen rollito, eh?
Querido Will (¿Kane?): a ti te parece que me he excedido en mi respuesta; a mí no me lo parece. No pensamos lo mismo. Hé aquí el discreto encanto de las diferencias humanas.
De todas formas, cuando se me llama, sin justificación y sobre afirmaciones falsarias, “panoli”, “cobarde” y otras cosas no menos ofensivas, a mí me parece que ejercer una resistencia proporcional no es reprochable. ¿A ti te lo parece? ¿En nombre de qué principio debo yo, que soy el ofendido, aplicar fuerza menor que el ofensor?
En relación con la utilización de la frasecita acuñada por Del Olmo, y sobre si es ironía o no, recurro al juicio de quienes me conocéis desde hace tiempo, no de los infelices que vienen ahora a buscar notoriedad al amor de la lumbre. A los que recordáis, por ejemplo, este artículo, o este otro.
Estas explicaciones te las doy a ti, Will (¿Kane?) porque sabes que te tengo aprecio, no porque me considere en la obligación de darle explicaciones a nadie sobre lo que digo o dejo de decir. Tengo mi propia libertad en demasiado alto concepto.
Y por último: iba a decir algo sobre lo del dinero que me pagan en Intereconomía, pero mi médico me ha impuesto una moderación severa en el número de maldades diarias que puedo escribir, así que me callo.
Sí, Kane.
Por supuesto que no tienes que darlas. Sólo intentaba poner paz.
El enemigo está ahí fuera y se frota las manos con estas cosas.
Saludos.
Yo conozco a libertymad y creo que es un liberal de marca mayor. El tono de cabreo e ironia de su post se justifica por el anonadamiento general que sentios todos los que hemos visto a Enrique de Diego pegar un bandazo muy sorprendente. Yo no lo reconozco. Quizas por eso estamos mas pendientes de los indicios de esta demencia que esperamos y deseamos transitoria.
Y una puntualizacion gramatical: “milites Losantii” seria “soldados de Losantos”, en plural, y Libertymad, hasta que se demuestre lo contrario es una persona en una naturaleza, por tanto deberias usar “miles Losantii”.
Y una ultima cosa: Echad un vistazo al estupendo blog libre de Pepe Blanco (sin censura):
http://elcuadernolibredepepeblanco.blogspot.com
Saludos a todos y que no decaiga!
Hola Emilio:
No he vuelto a leer ningún blog hasta hoy, por lo que he visto que me dedicas una entrada en un post de Panemonio. Aunque le he respondido en el blog de Pandemonio, también le responderé aquí para facilitarle la lectura:
Perdona Emilio, me he dado cuenta de que me expresado mal y que en los que escribí como (y también el blog de FreeLance, todo conjunto quería decir y también el autor del blog de Freelance… . Si opino sobre su postura es por haberle escuchado en el programa “El país de las maravillas”, como repito, desde Julio (he escuchado este programa desde sus inicios, gracias al anuncio que hizo en su blog de que iba a colaborar).
También soy lector asiduo de su blog, y del que me dí cuenta del bajo flujo “posteador” durante verano.
Tengo culpa de la forma de haberme expresado. Así como creo que no soy ningún mentiroso. Lamento que por mi error haya estallado su ira.
Espero que me haya expresado mejor que la anterior vez, y no se me malinterprete.
Un saludo
Pues a parte de quién es más liberal, menos liberal, más progre o más radical, a mí me gustaría saber
qué demonios le ocurre a De Diego para que diga todas esas “opiniones” por su boca.
Ya sé que aquí cada uno es libre de pensar lo que le dé la gana, pero creo que está haciendo más daño
que ayuda a la situación política española. Y la verdad, esa cruzada que está llevando a cabo huele pero
que muy mal.
Pepe Libre: gracias por señalarme mi patinazo. Cero en latín para mí.
Major Tom: en efecto, ahora se te ha entendido mejor. Pese a todo, debo hacer una nueva puntualización. En los últimos meses (digamos, desde mayo), he participado muy poco en el País de las Maravillas por exceso de obligaciones profesionales. En el mes de julio participé sólo en dos programas, en los cuales se habló sólo del modelo territorial de España, del Título VIII de la Constitución y de la Transición; ni una palabra del 11 M. En agosto no se grabaron programas, y sólo se repitieron programas anteriores. Por tanto, la primera y única vez que yo he hablado del 11 M en la radio fue en el programa del pasado viernes, que tanta polémica ha levantado. En consecuencia, tampoco es verdad que el autor del blog de Freelance (o sea, yo), haya cambiado de opinión o manifestado siquiera opinión alguna sobre este asunto como (repito) podrá comprobar quien quiera acudiendo al podcast. Concediéndote el beneficio de la duda, y para que no ironices sobre mi “ira”, te diré que sin duda me confundes con otra persona.
Chesk: aunque me gustaría desarrollar esta opinión más profundamente en un artículo ad hoc, yo creo que Enrique de Diego está combatiendo en una guerra correcta con armas equivocadas. Está denunciando el exceso de sectarización de ciertos medios “de derechas” (sectarización que, de hecho, se está produciendo) pero metiendo en el mismo saco a medios que no sólo no son sectarios, sino que están haciendo un gran bien a la investigación del 11 M. Y, en el fondo de todo esto, hay en mi opinión un gran componente de “guerra entre periodistas”. Se lo he dicho al propio Enrique, por lo que no tengo empacho en repetirlo aquí. Aunque, como digo, me gustaría dedicarle un post para desarrollar la idea más en extenso.