Conspiraciones, mentiras y guerras mediáticas (I)
Prólogo.
Recuerdo que, de niño, en el colegio, nos dio por llamar ladrón a un compañero (a quien nos referiremos aquà como Fosco) sin que, por lo demás, hubiera razones que justificasen tan fea imputación, porque Fosco era un chico más bien apocado, de recto proceder e incapaz de hacerle mal a nadie, mucho menos robar un mÃsero lapicero. Pese a todo, con esa crueldad propia de los chicos, no perdÃamos ocasión de asaetear al pobre Fosco con su inmerecido mote y, con una especie de premonición inconsciente de las normas que rigen el marketing y la propaganda polÃtica, incluso acuñamos una sencilla rima que tuvo el efecto de difundir y fijar el perverso mensaje, con indeleble eficacia, por todo el colegio:
robas en Campodón.
robas en Campodón.
Por eso es especialmente necesario, sobre todo en estos tiempos difÃciles que atravesamos, combatir la mentira con la única de todas las armas que realmente puede oponérsele, que nunca ha de ser otra mentira más grande, más lujosa o más probable, sino la mera verdad. Tendremos ocasión de volver sobre esta afirmación de apariencia inocente muchas veces a lo largo de esta serie.
En estos últimos dÃas me he visto en el brete de enfrentarme a la sarta de medias verdades, cuando no palmarias mentiras, vertidas en relación con lo que se supone que son mis opiniones en ciertos foros y por ciertas personas a quienes, en condiciones normales, no concederÃa ninguna importancia, puede que llevado también de ese impulso algo romántico y algo idiota de no responder a las difamaciones que se perpetran contra uno mismo, en la Ãntima convicción de que la verdad resplandece por si sola y de que los lectores, que no son estúpidos, sabrán separar el grano de la paja.
Sin embargo, finalmente, me he decidido a escribir una breve serie de artÃculos (que espero que mi tradicional inconstancia no reduzca a brevÃsima) donde se recojan mis opiniones sobre los atentados del 11 de marzo y sobre la tormenta mediática desatada, por una parte, a raÃz de las investigaciones emprendidas por el diario El Mundo y la amplificación de las mismas por parte de la COPE y Libertad Digital; y, por otra, a consecuencia de las reacciones que esas investigaciones y esa labor amplificadora han suscitado en otros medios de comunicación y periodistas individuales, como sean El PaÃs, ABC, Manel Gozalbo de Hispalibertas o Enrique de Diego de Época (sin ánimo de mezclarlos entre sà pues, como espero poder explicar, sus discrepancias con la lÃnea oficiosa El Mundo – COPE son de muy diferente naturaleza).
Me gustarÃa poder estructurar esta serie de artÃculos en 7 piezas que espero poder publicar con una cadencia, al menos, semanal. (Me reservo el derecho de alterar los tÃtulos, los contenidos, el número de artÃculos y la cadencia prometida):
1. Qué pasó el 11 de marzo. ¿Conspiración o conspiranoia?
2. El PSOE ante el 11 de marzo: de la oposición al Gobierno.
3. El PP ante el 11 de marzo: de la sartén al fuego.
4. Las investigaciones de El Mundo.
5. La posición de COPE y Libertad Digital. ¿Hay de verdad una entente Pedro J. - Federico?
6. La partida “anticonspiranoica�: ¿guerra entre periodistas?
7. Y el Real Madrid, ¿qué, otra vez campeón de Europa?
Queda dicho que me he decidido a escribir esta serie, en primer lugar, para mostrar a quienes tengan la paciencia de leerla mi visión del asunto, que es un asunto de la máxima importancia, de la máxima actualidad y sobre el que parece hoy obligado sentar opinión, aun para opinadores tan diminutos e inconstantes como Freelance Corner. Pero serÃa idiota negar que también me anima el propósito de combatir las mentiras que sobre mà se están difundiendo, con absoluta ignorancia del menos exigente sentido de la ética, desde ciertos foros por ciertas personas, y para impedir que, por falta de reacción por mi parte y gracias a esa maligna facilidad con que las mentiras, hábilmente difundidas, acaban por transformarse en verdades formales en el imaginario colectivo, puedan llegar a hacerse los lectores una imagen de mis opiniones totalmente alejada de la verdad, a la manera de la letrilla que le colgamos al pobre Fosco de mi infancia como un injusto, un pesado e injusto sambenito.
Posted on Martes, Septiembre 19 2006
Author: Freelance
Filed under: 11 de marzo. La serie., Medios, Nacional
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Me alivia saber que ya casi puedo decir Freelance Corner sin tener que añadir (menos todas las bitácoras mundiales) :o)
Y de modo más personal, considero un privilegio poder contemplar de cerca la batalla entre tu corazón y tu cabeza.
Bueno, Manel, una medalla que se me cae del pecho, esa de ser la única bitácora en todo el mundo que bla, bla, bla. Sic transit gloria mundi
Y no te creas. La cabeza, muchas veces, no, pero el corazón sé bien dónde lo pongo. Por eso me consta que cuando tú, o Enrique, o alguún otro, leais mis opiniones y veáis que, en ciertos respectos, no coinciden con las vuestras, incluso que son diametralmente opuestas, no me vais a retirar el saludo sino que pensaréis eso de que la libertad es menos el ejercicio de la propia que el respeto escrupuloso de la ajena.
En cuanto a lo que piensen los demás, como decÃa Rett Butler, “sinceramente, querida, me importa un rábano”.
No puedo jurarlo por Enrique, por supuesto, pero no creo sea muy diferente: ¿quieres que te mande un email lacrado con los puntos en que vas a discrepar de mÃ? Sé que tú, en mi caso, también acertarÃas (en lo que no he dicho aun) :oP
Por lo demás, habida cuenta de lo vanidoso y pedante que eres, ya sé de antemano que te equivocas: ¡mira que pasarse el dÃa entero hablando de un yo distinto al mÃo…!
Esa be en Rebel…de sin causa…Uve, Revel.
Por cierto, ¿qué saben Enrique de Diego y Zarzalejos?. Mi tesis: lo saben todo y les acojona decir la verdad. La verdad del 11-M puede ser lo peor que nos ha pasado en toda la democracia. ¿Por eso quieren taparla?
Gracias, Lou Reed. Me corrijo con rubor.
Sobre lo que saben Enrique de Diego y Zarzalejos, ni idea. No creo que sepan gran cosa. Yo, por ejemplo, no me acuerdo ni de lo que cené ayer. Sabemos más o menos por sus escritos lo que opinan que, por cierto, no se parece nada lo que opina el uno y lo que opina el otro. También sabemos que un nutrido grupo de personas han renunciado a conocer lo que opinan éstos y muchos otros, yo incluido, y a confrontarlo racionalmente, y se dedican más bien a afirmar, cargados de razón, que estamos locos, somos unos vendidos y unos panolis, sólo porque hemos cometido el pecado de discrepar de alguna forma del lÃder de la secta. Es decir, algunos que se dicen de derechas o liberales se han convertido en “progres” de pelo en pecho y se están dedicando a la demolición de las personas, no a la discusión de los argumentos. A mà eso me parece muy triste. No sé a ti.
Pero yo, que no sé lo que saben De Diego y mucho menos Zarzalejos, sé lo que pienso yo mismo. Tened paciencia y linchadme después de contároslo, no antes. Respetemos las formas, hombre :-P.
Quien ha sido!!!
Queremos saber la verdad!
De Diego, Zarzalejos, etc, ¿quieren saber?. Que pregunten y dejen de boicotear las investigaciones de El Mundo y LD o la Cope.
Miedo?…Pánico, presumo.
Quien miente?, quien manipula?. El juez investiga?. Los policias dicen todo lo que saben?.
Se puede cerrar una comisión de investigación en menos de un mes?.
Cuánto tiempo tardó en empezar sus trabajos la comisión del 11-S en USA?.
Preguntas, preguntas…
Macho, da gracias que no soy el Presidente del Real Madrid, que si no te quito la pancarta de ahà :-P. De todas formas, yo te agradecerÃa que desarrollases las insinuaciones en forma de hipótesis contrastables. Has lanzado dos veces la especie de que acaso Enrique de Diego (y también Zarzalejos, que me da lo mismo) sepa más cosas de las que confiesa sobre el 11M, y que tiene miedo (y hasta pánico) de revelarlas. ¿Puedes, por favor, extenderte un poco más? Por ejemplo, me gustarÃa saber:
1. ¿Qué cosas son esas que, en tu opinión, tal vez sepa de Diego sobre el 11M?
2. ¿Cómo puede haber llegado a conocerlas?
3. ¿Por qué, siendo periodista, tendrÃa que tener miedo de contarlas?
4. ¿Qué razones te mueven a ti a suponer todo esto y llegar a esas conclusiones y no a otras?
Hago estas preguntas extensivas a todos los demás lectores que de algún modo participan de las opiniones que ha expresado mi buen amigo y compañero en el Club Salmón, LouReedCensored.