El Informe Milius (I).
Prefacio.
No hace mucho, en el área de comentarios, le prometà al lector llamado Milius un artÃculo donde explicarÃa de forma algo sistemática lo que, de un modo u otro, ya he ido exponiendo fragmentadamente en las tertulias del programa A Fondo y en otros artÃculos y comentarios de esta bitácora y aun de otras: por qué llevo un tiempo oponiéndome públicamente a ese conjunto de opiniones, teorÃas, doctrinas o dogmas que, genéricamente, podrÃan englobarse bajo la denominación de “teorÃa de la conspiraciónâ€? en relación con la autorÃa de los atentados del 11 de marzo en Madrid, teorÃa que ha sido concebida principalmente por Luis del Pino apoyándose a veces en informaciones aparecidas en el diario El Mundo y a veces en ocurrencias de su cosecha y que ha sido después propalada y amplificada por Federico Jiménez Losantos y defendida con ardor por muchas personas, desde los autodenominados Peones Negros a buena parte de los votantes y cuadros del Partido Popular.
Antes de abordar esta tarea es necesario hacer una serie de manifestaciones preliminares que encajen la exposición de detalle en algunos planteamientos de Ãndole general sin los cuales dicha exposición quedarÃa notoriamente en el aire, y con los que espero salir al paso de ciertas acusaciones igualmente genéricas que, desde el ámbito de sus defensores se formulan contra quienes nos pronunciamos en contra de las llamadas “tesis conspiracionalesâ€?.
En primer lugar, debo decir que yo no tengo ninguna teorÃa en relación con la autorÃa de los atentados del 11 de marzo. Entre los partidarios de la tesis conspiracional se ha acuñado una especie de mantra según el cual todos estamos en la obligación de investigar lo ocurrido aquellos dÃas aciagos y de sostener, por tanto, una teorÃa al respecto. Yo no creo eso, desde luego, igual que creo que es perfectamente legÃtimo no tener ninguna teorÃa sobre lo que realmente sucedió el 11 de marzo y, sin embargo, juzgar que alguna de las tesis publicadas en los medios, o incluso todas las tesis publicadas en los medios, están mal construidas o son simplemente inaceptables racionalmente. A partir de los indicios que, mal que bien, nos han ido llegando, personal y sinceramente creo que los autores intelectuales y materiales de los atentados fueron terroristas islámicos, como sucedió en Nueva York en 2001, en Londres en 2005 y en tantos y tantos lugares y momentos, dentro de la campaña global de ataque a Occidente y sus valores desatada por los fundamentalistas islámicos desde hace ya bastantes años. Eso es lo que creo aunque no pueda estar enteramente seguro, como nadie puede estar enteramente seguro de prácticamente nada en esta vida.
Por ello, no está de más recalcar que mis esfuerzos se han de centrar en demostrar que la teorÃa de la conspiración, tal como aparece enunciada por sus distintas fuentes y defensores, es inválida. Ojo, obsérvese que digo inválida y no necesariamente falsa porque, como he dicho, yo no tengo ninguna teorÃa – patrón con que compararla. No afirmo, pues, que la teorÃa de Del Pino y sus conmilitones sea completamente falsa en su planteamiento general; podrÃa ser hasta verdadera (es decir, es posible que ETA, el CNI, la banda de interior, el PSOE en su conjunto y Rubalcaba en particular sean, separada o conjuntamente, los autores materiales y/o intelectuales de los atentados, porque todas esas cosas son posibles conforme a las reglas de la fÃsica).
Con esto salgo al paso también de la acusación recurrente que los adalides de la teorÃa conspirativa formulan contra quienes discrepamos de ella: que con nuestra actitud estamos defendiendo (“elÃpticamenteâ€?, me decÃa el propio lector llamado Milius) lo que se ha dado en llamar la “versión oficialâ€?. Sobre esto tengo que decir dos cosas: la primera, que la “versión oficialâ€? es una de esas etiquetas o conceptos – baúl que se utilizan para la consabida táctica dialéctica de la amalgama, donde parecen caber muchas cosas totalmente diferentes, y que lo mismo sirve para definir la instrucción practicada por el Juez del Olmo que la lÃnea editorial del diario El PaÃs, la estrategia del PSOE entre el 11 y el 14 de marzo de 2004, las declaraciones de Zapatero durante la comisión parlamentaria de investigación o la noticia del suicida con muchos calzoncillos de la SER; por tanto, creo que cabe afirmar que, salvo que se defina de un modo algo más preciso, la “versión oficialâ€? no deja de ser una mixtificación, una expresión vacÃa de contenido. La segunda, que la proposición lógica según la cual quienes denostamos la teorÃa de la conspiración somos por fuerza defensores de la “versión oficialâ€? (concediendo a efectos dialécticos que la “versión oficialâ€? sea algo comprensible) entraña una falacia lógica de primer orden y parte de un apriorismo absolutamente reprobable. Lo mismo que uno puede no ser aficionado del Real Madrid sin que ello comporte tenerle simpatÃa al Barcelona, uno puede no creerse las teorÃas de Luis del Pino sin por ello ser partidario de la “versión oficialâ€? (sea eso lo que sea), un esbirro socialista o un tonto útil del Grupo PRISA. Como he dicho más arriba, mis esfuerzos se centrarán en demostrar que la teorÃa de la conspiración se basa en embustes deliberados (que pueden ser anecdóticos) y en una metodologÃa de análisis de la realidad completamente descabellada e irracional (que es nÃtidamente sustantiva); eso no significa, insisto una vez más, que yo defienda ninguna tesis alternativa o que esté obrando al dictado de ningún interés, confesable o no, salvo el interés de obrar racionalmente y desenmascarar al que miente. Para que no queden dudas, lo volveré a decir, esta vez con un enunciado, si cabe, aún más claro y sencillo: en estos artÃculos trataré de explicar por qué no me creo la teorÃa de la conspiración, no por qué creo en cualquier otra cosa.
Expresado el propósito de estos artÃculos, que es demostrar la invalidez de las tesis conspiracionales, debo entrar aquÃ, aunque sea brevemente, en la explicación de las razones o argumentos que me llevan a creer tal cosa. Las tesis conspiracionales, tal como aparecen enunciadas en sus fuentes principales (básicamente Luis del Pino, Federico Jiménez Losantos, algunas informaciones publicadas por el diario El Mundo y muchas bitácoras afines al pensamiento conspiracional), presentan a mi entender tres fallas que son:
- Primera: incluyen datos falsos introducidos por sus inspiradores de forma habitual y deliberada.
- Segunda: incurren en groseros errores de bulto por la falta de rigor y conocimientos mostrada por sus inspiradores.
- Tercera, y más importante: se basan en un modelo de pensamiento no racional sino puramente especulativo (y, en muchos sentidos, pre-moderno) que está totalmente al margen del método cientÃfico y que es absolutamente incapaz de conducir a conclusiones válidas.
Buena parte de los artÃculos que seguirán a este primero estarán dedicados a ampliar y fundamentar estas tres proposiciones.
Quiero dejar constancia asimismo de mi confianza en nuestro sistema legal de garantÃas jurisdiccionales. Es una fe algo cÃnica, como la que Churchill le profesaba a la democracia: confÃo en nuestro sistema para desentrañar los hechos y para impartir Justicia porque todos los demás sistemas son bastante peores. A fuer de liberal, desconfÃo de los poderes públicos; pero no por ello confÃo más en los periodistas, profesión dentro de la cual cuento con buenos amigos pero que, en general, demuestra una pasmosa falta de rigor y de conocimientos en el ejercicio de sus labores; y muchÃsimo menos todavÃa en las opiniones tumultuosas y masificadas inducidas por éstos en grandes grupos de personas. Los jueces y policÃas pueden corromperse y equivocarse, pero los periodistas mucho más y ni unos ni otros merecen, al fin y a la postre, que los ciudadanos les miremos con la fe del carbonero. Al final, para formar un criterio más o menos sólido sobre cualquier cosa es necesario recurrir al análisis y a la razón, nunca a la fe, y buena parte del revuelo que se ha montado entorno a este asunto se debe, creo yo, a que mucha gente lo examina desde la fe, confundiendo la realidad con sus propios deseos, y no desde la razón.
Termino apuntando algo que, no por obvio (al menos para mÃ) parece menos necesario (al menos para algunos): yo no gano nada escribiendo estas cosas y manifestando estas opiniones. No sirvo con ello a ningún interés de conveniencia personal (no me pagan, no espero hacerme famoso, no me he vuelto un izquierdista, no tengo previsto reunir los artÃculos en un libro que luego pueda vender) sino sólo a un afán personal de responder a mi compromiso ético con los lectores de Freelance Corner y conmigo mismo. Lo he dicho varias veces y lo repito ahora: yo creo muy reprobable combatir a la mentira con mentira y al sectarismo con sectarismo. Yo creo que a la mentira se la combate con la verdad y al sectarismo con libertad. No creo en las mentiras instrumentales y en el sectarismo provisional como herramientas imprescindibles para conseguir fines superiores que justifiquen cualquier medio que ayude a su consecución; es más, eso es lo que tanto hemos criticado en la izquierda, y en buena medida, para quienes asà proceden acuñó Sowell su famoso y atinado término, ungidos. En estos últimos años, a raÃz de los terribles atentados del 11 de marzo, su instrumentación pavorosa por parte del PSOE y el inesperado vuelco en las elecciones generales, creo que una gran parte de la derecha española y no pocos de quienes se autoproclaman liberales se ha sumado con armas y bagajes a la estrategia, puramente izquierdista, de ampararse en fines pretendidamente superiores (echar a Zapatero de la Moncloa) para justificar manipulaciones, mentiras y dislates. Yo, que creo que debemos esforzarnos por no parecernos a nuestros enemigos y por mantener la fe en nuestros principios, me propongo simplemente reafirmarme en el lema fundacional de esta bitácora poniendo en juego, frente a una montaña de mentiras, mi grano de arena contra el pensamiento único, la propaganda y la demagogia.
Posted on Lunes, Febrero 26 2007
Author: Freelance
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Soy de los que hace muuuchos meses que dejaron de seguir el tema, pero me gustará leer como demuestras cientÃficamente que Luis del Pino ha mentido. Asà ya sabré a quien o quienes no creer la próxima vez.
En cualquier caso la misma salvedad que haces respecto a la “teorÃa oficial” cabe hacerse respecto de la “teorÃa conspirativa”, con más razón si cabe porque este epÃteto tiene una mayor carga peyorativa.
Es bueno que vuelvas a animarte a teclear.
Zeinot, si Luis del Pino hubiera demostrado cientificamente(que es quien acusa) lo que dice, ahora mismo Zapatero, Rubalcaba, Del Olmo, y un largo etc, estarÃan en la carcel.Para mi es una prueba bastante obvia, no en vano llevamos más de dos años desde que salió el primer “agujero”.
Castigador, las cosas no son tan sencillas. Se pueden tener certezas que no sea posible demostrar. Por ejemplo, ¿tienes alguna duda de quiém era la X de los GAL?
Zeitno, confundes creencia, con certeza, si existiera certeza de quien es Mister X, en estos momentos estarÃa en la carcel. Sólo existe certeza cuando se tienen pruebas palpables, o al menos indicios que permitan iniciar una indagación mayor. Sinó todo queda en el campo especulativo que al final va más por las tendencias polÃticas de cada cual que por la verdad.
Y la respuesta que puedo darte es que yo en el caso de la justicia siempre intentó llevar la mayor neutralidad polÃtica, ya que no soy Juez ni tengo pruebas suficientes para condenar a nadie. Podrás decir que puedo tener una opinión, pero es que una opinión para formarse necesita también de pruebas más solidas que el deseo o las tendencias polÃticas, que en mi caso son liberales, detestando la funesta polÃtica del Psoe, pero no por ello quiero o deseo faltar a la verdad.
¡Chico, Frelance! Al final le has puesto mi nombre a tu “informe”. Estoy abrumado.
¡Qué halago para mi ego de impertinente e incordiador!
¿Habré puesto el dedo en alguna llaga para ser distinguido de tal modo?
Zeitnot, con respecto a la cuestión del termino conspirativo, no creo que sea peyorativo en este caso sino bastante descriptivo. Y es que realmente no existe una versión, llamémosla alternativa de momento si quieres, que no incluya cierto grado de connivencia de las FyCSE en la ocultación o incluso en la preparación de los atentados. Esas teorÃas por tanto, proponen una gran conspiración y de ahà que se les califique, en mi opinión acertadamente, como conspirativas.
Otra cosa es que Freelance hubiese hablado de teorÃas conspiranoicas, pero es un término que no ha utilizado.
Por cierto, Freelance, te seguiré atentamente
Castigador: Matiz semántico. Bueno, si tu nivel de creencia es suficientemente alto, en una conversación informal, no en un tribunal, un tipo de ciencias y torpe en el manejo del lenguaje como yo, puede cambiar creencia por certeza. 10 minutos con las orejas de burro y los brazos en cruz con un tomo del DRAE en cada mano para mÃ.
Por otro lado, nunca he dicho que LdP haya demostrado positivamente nada. Pero a lo mejor, no tengo ni idea, ha señalado contradicciones de la “versión oficial” o lo que sea.
copypaste: no se si estás de acuerdo en que el siguiente pasaje de nuestro querido Emilio:
“la “versión oficialâ€? es una de esas etiquetas o conceptos – baúl que se utilizan para la consabida táctica dialéctica de la amalgama, donde parecen caber muchas cosas totalmente diferentes, y que lo mismo sirve para definir la instrucción practicada por el Juez del Olmo que la lÃnea editorial del diario El PaÃs, la estrategia del PSOE entre el 11 y el 14 de marzo de 2004, las declaraciones de Zapatero durante la comisión parlamentaria de investigación o la noticia del suicida con muchos calzoncillos de la SER; por tanto, creo que cabe afirmar que, salvo que se defina de un modo algo más preciso, la “versión oficialâ€? no deja de ser una mixtificación, una expresión vacÃa de contenido.”
podrÃa aplicarse, mutatis mutandis, a la “teorÃa conspirativa”. Respecto a la carga peyorativa, eso es algo bastante subjetivo. Yo tengo mi opinión y usted tiene la suya.
Para rematar este tostón, me gustarÃa aclarar que me encantarÃa que lo que escriba Emilio me ayudase a disipar las dudas que sobre las FyCSE han sembrado algunos postulantes de la susodicha conspirativa. La situación seguirÃa siendo triste, ma non troppo.
Se podrá estar de acuerdo o no pero, desde luego, huevos y determinación no te faltan metiendo una serie entera.
Freelance, te creÃa más armado intelectualmente. En primer lugar lo que ha puesto de manifiesto lo publicado, principalmente, por El Mundo y Luis del Pino es el cúmulo de mentiras, ocultaciones y pruebas falsas aportadas al sumario del 11-M. Hasta la fecha ni El Mundo ni Luis del Pino (últimamente sà plantea alguna pero sin tomar partido por las diversas alternativas) ha expuesto teorÃa alguna sobre los atentados. Sà han expuesto muchÃsimas preguntas y alguna que otra respuesta.
Por lo visto, según tu opinión, nada tiene de particular que una furgoneta a ojos de unos funcionarios aparezca vacÃa y tiempo después aparezca llena de objetos. O que un vehÃculo se diga que estaba cerca de esa furgoneta el dÃa de los atentados y no es hasta meses después cuando aparece en el lugar. O que unos supuestos fanáticos religiosos se suiciden tras haber dejado que el edificio se desaloje, inmolándose sin pretender llevarse a nadie por delante con lo que según su religión jamás irÃan al paraÃso. Tampoco es extraño que no haya informe de autopsias de los cadáveres. O que se nos diga durante tres años que lo que estalló en los trenes fue GOMA2-ECO y ahora se está descubriendo que es imposible que lo fuera porque en las muestras analizadas habÃa DNT (la teorÃa de la contaminación en origen ha quedado descartada hoy al saberse que sólo las muestras custodiadas por los TEDAX tenÃan rastros de DNT mientras que las custodiadas por la Guardia Civil y la Audiencia Nacional no). Y un larguÃsimo, enorme, etcétera. Sólo con los artÃculos firmados por Casimiro GarcÃa Abadillo la teorÃa oficial se desmorona como un azucarillo en el café.
Me gustarÃa que dijeras una sola cosa que se pueda calificar de mentira de Luis del Pino o de cualquier artÃculo publicado por El Mundo.
Lucius:
Sobre los funcionarios: tras repetidas preguntas sobre los DETONADORES encontrados en la furgoneta, en la comisiuón de investigación, contestaron, que no los vieron , que no vieron nada y que no vieron nada relaevante sucesivamente. De ahà a decir que no habÃa realmente nada, no va un mundo, va una manipulación zafia.
Sobre los fanáticos religiosos, te recuerdo que se inmolaron cuando estaban entrando 15 GEOS en el piso, resultando uno de ellos muerto. Tu argumento no es solo un juicio de intenciones, sino un juicio de intenciones absurdo.
Sobre lo de las muestras, sencillamente mentira. Todas las de la policÃa contenÃan DNT. De las custodiadas en la AN y en la GC, algunas tenÃan DNT y otras no.
Sobre alguna mentira, tenemos lo de las autopsias. Si que hubo autopsias y asà lo refleja el archivo de la querella que puso Manos Limpias precisamente con motivo de esa falta de autopsias.
Lucius, tú sólo has demostrado que te crees lo que dice Luis del Pino, no que sea verdad.
Copypaste te ha contestado a bastantes de las cosas que has dicho; yo ampliaré esas contestaciones a lo largo de los artÃculos siguientes mejor que en contestaciones interminables en este u otros hilos.
Milius, ¿qué quieres decir con lo de poner el dedo en la llaga? No lo entiendo.
Freelance, deja a Luis del Pino aparte. Lee aunque sea alguna parte del sumario, lee declaraciones (comisión y sumario), lee informes policiales y entonces opina con un mÃnimo de conocimiento de causa.
Sólo en lo que respecta a los puntos que señalé, está ampliamente documentado. No son interpretaciones sino hechos consumados. Por ejemplo, la Kangoo. El responsable del operativo manifestó en la comisión (está disponible una copia de su declaración en muchos sitios) que no halló nada de particular en la furgoneta y que los dos perros no “marcaron” a sus respectivos guÃas que hubiera explosivos. Tiempo después en esa misma furgoneta aparecen unos cien objetos, algunos de cierto bulto por cierto, cordón detonante y restos de un cartucho de dinamita. ¿No es cuando menos bastante extraño? No sólo porque una furgoneta prácticamente vacÃa a ojos de varios funcionarios aparece después con bastantes objetos sino también por el hecho que dos perros fallen en la detección de explosivos.
Por lo demás, eso de que “Lucius, tú sólo has demostrado que te crees lo que dice Luis del Pino, no que sea verdad.”, dice muy poco acerca de ti. No rebates nada, no aportas argumentos sino que realizas una afirmación gratuita. Y hablando de creer, suelo ser bastante incrédulo pero cuando se me aportan datos, pruebas, razonamientos lógicos, documentos, etc. no hace falta que nadie deduzca por mÃ. Me basto para extraer mis propias conclusiones.
¿Quién planificó, ayudó y ejecutó los atentados del 11-M? No lo sé. Lo que sà sé es que gran parte de lo que se nos ha contado es mentira y que en el sumario hay un cúmulo de falsedades, ocultaciones y despropósitos que se hace muy difÃcil por no decir imposible achacarlo a una sostenida y enorme negligencia por parte del juez, la fiscal, responsables policiales, etc.
Freelance, sigo con mucho interés tanto las investigaciones de los “conspiranoicos” como los intentos por parte de “A fondo” de desmontar todo el tinglado. Le digo una cosa, hace un par de semanas el Sr. De Diego tuvo un cara a cara con Luis del Pino, y la realidad es que no fue capaz de tirar abajo ni uno solo de los argumentos esgrimidos por el Sr. Del Pino. Por otro lado, la táctica “prisaica” de repetir hasta la saciedad algo hasta que finalmente cuaje en la opinión pública, es lo que se está utillizando en el programa “A fondo” para tratar de convencer a la gente de que todo está muy clarito.
DedÃquense a investigar ustedes también y veremos a ver si algún dÃa me convencen de que tienen razón, mientras tanto, seguiré leyendo y formando mi opinión. Un saludo y gracias por este pequeño rincón de libertad en este paÃs que se está yendo al tacho.
Lucius, relee mi comentario y hazme la merced de leerlo con la inteligencia y sin espÃritu de combate:
“Lucius, tú sólo has demostrado que te crees lo que dice Luis del Pino, no que sea verdad.
Copypaste te ha contestado a bastantes de las cosas que has dicho; yo ampliaré esas contestaciones a lo largo de los artÃculos siguientes mejor que en contestaciones interminables en este u otros hilos.”
Te remito a las contestaciones (que no contradices; te limitas a repetir la misma patraña sacada LdP y El Mundo) de Copypaste, y te remito igualmente a lo que yo escribiré en el futuro inmediato en FC. ¿Te parece que con eso no rebato nada, no aporto ningún argumento y me limito a formular una afirmación gratuita?
Seguro que tú, a un conferenciante que pronuncia su primera frase: “Hoy vamos a hablar de la anatomÃa de los felinos”, no le gritarÃas inmediatamente después desde el patio de butacas: “¡No ha demostrado usted nada!” Lo mÃnimo que podrÃas hacer es dejarle terminar, digo yo.
A ver si tienes un poco de respeto por el debate y no dejas que se te suba la sangre de la militancia a la cabeza, hombre.
¡Es un gran espéctaculo!… ver como las ratas saltan del barco (el “Conspiratic”) que se hundirá definitivamente en cuanto acabe el juicio.
Y dale con el ataque sin argumentos, la demagogia por la demagogia. A ver cómo me explican ustedes que se haya constatado de nuevo que el Inspector Sanchez Manzano mintió al juez Del Olmo acerca de la mochila de Vallecas, ¿qué necesidad tenÃa este hombre de mentir?; les recomiendo que hagan un ejercicio de objetividad y se lean el diario “el mundo” de hoy lunes dÃa 4 de Marzo, por que de “conspiranoia” nada de nada… A ver si de una vez comienzan a rebatir argumentos con contenidos de peso, y no con descalificaciones baratas. Miren, yo sigo sin “casarme” con nadie, pero si les aseguro que me doy cuenta del daño que están intentando hacer aquellos que como ustedes tratan de hacernos creer que todo está clarito. Menos mal que tontos no somos y la gente está cada vez más convencida de que muchas cosas hacen aguas en el sumario de este juicio.
Freelance, estoy deseando que publique sus conclusiones. Todo lo que sea tratar de arrojar luz será bienvenido.
Mientras tanto, me voy a permitir un pequeño consejo a alguno de los firmantes arriba: abran sus mentes y déjense de seguir a piesjuntillas las tesis de nadie. En este pais somos especialistas en el “cojonudismo”, en adorar y venerar a la gente, y radicalizarnos en base a unos discursos más o menos acertados.
Es curioso, Secret Affairs, que prediques la desconfianza y reniegues del seguidismo incondicional en la última parte de tu post cuando, en la primera, sustentas toda tu posición argumental en la recomendación de leer el diario El Mundo como herramienta de verdad incontrovertida.
Vaya, vaya, estupenda manera de manipular mis palabras… El hecho de que en un momento dado recomiende la lectura de un determinado medio de comunicación no quiere decir absolutamente nada, a no ser que para usted el citado diario no tenga credibilidad, lo que darÃa por zanjada esta discusión. Insisto, yo no me caso con nadie, si usted es capaz de rebatir los argumentos de la gente que, con mayor o menor acierto, están tratando de aclarar todo este lÃo, entonces le daré la razón a usted y a todo el equipo de “A fondo”, programa que felicito por su elevado grado de libertad. Mientras tanto, seguiré siendo crÃtico, a ver si de esta manera “se ponen las pilas” y comienzan a trabajar de verdad en el tema y se dejan de divagar (el informe Milius II)
“les recomiendo que hagan un ejercicio de objetividad y se lean el diario “el mundoâ€? de hoy lunes dÃa 4 de Marzo”
Es decir: recomiendas la lectura de El Mundo como “ejercicio de objetividad”, lo cual que significa que El Mundo es para ti fuente de objetividad, de verdad incontrovertida. Son tus palabras, no las mÃas. Yo no he manipulado nada. Y no, el Mundo no me merece credibilidad de esa absoluta que algunos le concedéis. Lo creo cuando lo que dice me parece creÃble, no lo creo cuando no me lo parece.
Pides argumentos, pero te saltas los que se te ofrecen y, es más, llamas divagaciones a lo que no te interesa. Eres muy dueño, pero yo tambié lo soy para considerar que vienes ya pre-convencido de casa y que contigo no hay argumentos que valgan.