Apostillas a “Red Liberal, mon amour“.
Vivimos días extraños. Si el lector curioso quiere hacer la prueba, acuda a la portada de Red Liberal y verá que los tres posts más leídos son los que se refieren a la tangana organizada entorno a si algunos ven su participación en Red Liberal como un modo de colocarse en según qué medios o no, tangana iniciada, básicamente, por mí. Ante exabruptos de esa clase toca poner cara de asco, claro, que toda sociedad tiende a la autosatisfacción y el bienpensar y Red Liberal no tenía por qué ser una excepción, pero los tres post en sus posiciones de privilegio, colocados allí por voluntad de los lectores, nos dicen que las polémicas interesan a la humanidad y que en todo esto a lo mejor hay un poco de hipocresía.
También ha reaccionado con cierta irritación mi apreciado (tampoco es broma) Adam Selene. Otro que se ha sentido en la obligación de aclararnos de dónde proceden sus ingresos, cosa que nadie (creo) le ha pedido. Después de emitida su confesa excusatio, también él se encarama a su autoasumida superioridad moral y, tapándose la nariz, dice: “y no pienso contestar comentarios sobre el asunto”. Bueno, vale. Yo, que tengo más estómago, se conoce, y soy un inconsciente sí le estoy contestando.
Mi querido (sin bromas al respecto) Luis I. Gómez nos reprocha nuestra actitud. A todos. Lo hace con tacto, con respeto y con criterio, porque Luis es un hombre bueno, lleno de las tres cosas. Los niños de Red Progre (pero ¿queda gente allí?), dice él, se están descojonando de nosotros porque nos pegamos y ya no se lleva hacer reir a la gente de este modo. Igual es que lo que se lleva es el prietas las filas y el objetivo, más allá de cualquier consideración, es no hacerles gracia a los chavales de Red Progre. Si es así, pido perdón, porque yo no me he enterado todavía.
En fin, que qué gracia. Escribí mi post anterior pensando en una o dos personas y saltan para defenderse o para mediar justo los que no tenían nada que ver. (Bueno, también saltó Víctor Gago, que sí tenía que ver; la excepción que confirma la regla).
Pues con todos mis respetos os voy a aportar algunas dosis de realidad. Sin ánimo de dignificar a nadie, que no soy yo quien, pero sí de poner algo de luz en un asunto sombrío como es este.
Un sector mayoritario de la oposición ética y política enfrentada a la izquierda en España ha decidido aunar esfuerzos en pro de una determinada campaña relacionada con la autoría de los atentados del 11 de marzo y se ha articulado alrededor, sobre todo, de la figura de Jiménez Losantos, presentador de La Mañana de COPE y máximo responsable de Libertad Digital, y de Luis del Pino. Prescindamos por un momento de si la campaña es cierta o falsa, justa o injusta; lo cierto es que esa mayoría ha asumido en muchos aspectos una estructura de secta, ha interiorizado métodos puramente izquierdistas y quienes conformamos la minoría que discrepa de ellos somos vistos como herejes y cualquier cosa está justificada para desacreditarnos. Enrique de Diego y Manel Gozalbo, por poner otro ejemplo, han sido y son víctimas de una campaña de acoso absolutamente abominable donde todo parece valer; a mí, que pinto menos que un perro en misa, tampoco se me pasa una. A De Diego concretamente se le ha acusado de envidioso, de quintacolumnista, de obrar a sueldo de PRISA, de ser de extrema derecha, se le ha ofendido por su aspecto físico o su pronunciación, se ha fabulado sobre su presunto (y falso) interés por la parapsicología o sobre los motivos de su salida del accionariado de Libertad Digital, se le ha mentado incluso a la familia; actitudes que yo sólo había visto hasta ahora entre los izquierdistas más sectarios. Hasta que habló del 11M y de las (a su juicio y el mío) estafas intelectuales de del Pino y de Losantos, todo iba bien: era uno de los nuestros; pero ay, fue a salirse del carril justo cuando más llovía, y eso es imperdonable. Leña a de Diego, que con su discrepancia sirve al enemigo, a PRISA y a Rubalcaba; todo lo que haya hecho y sigue haciendo en defensa de la libertad y de la justicia no sirve de nada porque ha osado pisarle la capa a nuestro gurú, a Malaquías tronante. Como remate, se le niega incluso el derecho a defenderse y el derecho a decir cosas tan obvias como que dentro del espíritu de secta que se ha apoderado de no pocos miembros de Red Liberal alguno ha visto la ocasión de utilizar la obsecuente adoración al líder como forma de medrar y lo ha hecho. Me da una higa que la verdad os moleste y que algunos, en plena rabieta, me arrojéis la nómina a la cara.
Los que me la arrojáis no sé si os habéis fijado, me temo que no, pero lo grave del asunto no es que haya quien quiera aprovecharse de la estructura sectaria que está asumiendo la militancia losantiana para escalar posiciones, ni que algún despistado pueda confundiros con ellos; lo verdaderamente grave es el surgimiento y consolidación de esa estructura, es la transformación de la oposición a la izquierda en otra izquierda igual que la de toda la vida, es la pérdida de la conciencia crítica, la fe ciega en el líder como fundamento de toda posición argumental y el derrumbamiento con ello de la fe en ciertos principios que yo creo que todavía compartimos. Robespierre, durante el Terror, dijo aquello de “seamos injustos hoy para poder ser justos mañana”. Buena parte de los bloggers de RL ha hecho suya esa máxima y juzgan las acciones y las opiniones de los demás sólo en la clave de si resultarán eficaces para combatir al contrario, sin importar si son ciertas o falsas. El propio Víctor Gago lo reconoce, en uno de los escasos retazos inteligibles de su último post, en un arranque de áspera sinceridad:
[…] queridos amigos, de eso se trata, de ganar elecciones, y no de ganar un concurso de debate universitario. El cambio ideológico de fondo saldrá de la Educación, en una siembra que aún durará una o más generaciones, pero mientras tanto, hay que vérselas con la mentira izquierdista en el terreno que ésta domina, los medios de comunicación, y en el lenguaje que utiliza para comunicarse con las masas, que, estructural y simbólicamente, sigue siendo el mismo que ensayaron los soviets y los nazis y que, básicamente, persigue un objetivo: la humillación y la aniquilación (en este caso, intelectual) del adversario. Algo sucio, ya lo sé, pero alguien tiene que hacerlo.
Yo, por lo menos, no creo eso y sí creo que ese es el germen de la destrucción de aquello en lo que creo. Es una idea derrotista y muerta. Es el reconocimiento tácito de que nuestros adversarios tienen razón y que nosotros estamos equivocados, porque es el reconocimiento de que nuestras ideas no son útiles para hoy, que no ha llegado su momento, que las personas son demasiado estúpidas o demasiado ignorantes para entenderlas. Víctor Gago y, con él, muchos, están apelando a lo mismo que Robespierre: para ser justos mañana hemos de ser brutales, taimados, crueles y embusteros hoy, trabajo sucio que alguien tiene que hacer. Es, ni más ni menos, lo que siempre ha dicho la izquierda. Y yo no soy de izquierdas ni para esto ni para nada.
Feliz Semana Santa a todos.
Posted on Miércoles, Abril 4 2007
Author: Freelance
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Emilio, si entendiste el 90% de mi post metafórico - como así parece - no alcanzo a comprender qué necesidad tienes de agarrarte a (hacer que no entiendes) una de esas metáforas (el enlace a Red Progre) para… para nada. Bien sabes que yo jamás me apuntaré a un prietas las filas ni a nada que se le pueda parecer remotamente. Ahora bien, habrás de reconocerme que el tono de la discusión, en no pocas ocasiones, deja bastante que desear.
Un abrazo desde las germanias.
FC: “Yo, por lo menos, no creo eso y sí creo que ese es el germen de la destrucción de aquello en lo que creo.”
C: “Oh, vaya, alguien más que se va dando cuenta. Por motivos particulares diferentes a los míos pero que tb. se va dando cuen…”
Pues reconozco contrito que no lo entendí, Luis. Creí que el argumento era sin metáfora, sin doblez, y que con Red Progre te referías a la izquierda en general, que se relame cuando nosotros nos sacudimos. Y ahora que me lo aclaras, me rasco la cabeza y… sigo sin entenderlo. Joder, lo siento. Bueno, no pasa nada. Y claro que sé que tú nunca has estado en el “prietas las filas”, por eso no entendía muy bien tu alusión a que los progres se divierten con nuestras discrepancias. Eso, si es que de verdad sucede, es lo de menos.
Y el tono del debate es desagradable, de eso no me cabe duda. Me apunto mi parte de culpa aunque en general trato de no perder las formas.
Venga, otro abrazo desde las hispanias.
Te respondo aquí porque no quiero prolongar el debate más de lo necesario.
Vamos a ver, Emilio, la cosa es más sencilla que todo eso. De Diego (a quien no he escuchado ni una sola vez) supuestamente hace una acusación a mi entender grave, porque cuestiona la integridad de una serie de gente. Que alguna de esa gente haya cuestionado previamente la integridad del propio De Diego no me sirve como excusa para una acusación de brocha tan gorda. Que responda como quiera, pero si lo hace en contra de quienes no hemos escrito ni una sola línea en contra de él entonces que no haya sorpresas porque se le responda.
A continuación tú te haces eco aprobatoriamente de esa acusación. Una acusación que consiste básicamente en decir que hay quienes venden su alma por un plato de lentejas. No puedo hablar por otros, pero sí por mi mismo: no acepto que se cuestione mi integridad. Ten en cuenta que es lo peor que se puede decir de alguien que opina públicamente: que escribe al dictado de otros y no como le dicta su conciencia. Sencillamente es algo que va mucho más allá de una posible discrepancia (que en los temas en sí mismo me costaría encontrar respecto a ti, lo que sabrías si escribiese sobre estos temas en mi bitácora).
Quizás hay gente para el que participar en una tertulia de la señorita Pepis, en una audiencia que no llega a la de un buen blog en un mal día, haga tanta ilusión como para creer que puede elevarse por encima de los demás, puro él, viendo poco más que miseria y motivos ocultos en los otros (proyección freudiana o no, eso sinceramente no me importa: no es mi problema).
A mi sinceramente me trae el pairo. Si te hace “ilu”, fantástico. Bien por ti.
Eso sí, después de tu acusación, sigues y tergiversas la respuesta como que se te está “lanzando la nómina a la cara”. Es decir, después de decir que los demás son unos vendidos, dices sorprenderte porque haya quienes te respondan que no ha lugar. Todo este asunto es, cuando menos, impropio de alguien a quien le suponía mayor enjundia intelectual. El Emilio Alonso que yo recuerdo no hubiera caído en tal marrullería intelectual.
A mí lo que me sorprende es que te hayas dado por aludido, FA, y que tomes de mi artículo lo poco que justifica tu airada respuesta, no lo mucho que la convierte en extemporánea e impertinente. En ningún momento se ha cuestionado tu integridad; pero sí tengo ahora razones más que sobradas para cuestionar tu sentido de la oportunidad. De sobra sé que te incomodan las polémicas (en general) y de sobra sabes que a mí no sólo no me incomodan sino que me gustan; cada uno es como es, y preferiría que no me juzgases como yo no te juzgo. El paso en el que tú has decidido sentirte personalmente atacado por cada polémica en la que yo participo me lo he debido de perder, porque no lo entiendo. Renuncio a entresacar fragmentos de mi artículo anterior: fragmentos donde queda claro que la afirmación genérica de Enrique de Diego me ha parecido una torpeza injusta para con la mayoría de Red Liberal (mayoría donde te cuento a ti y a mí mismo); y fragmentos donde me esfuerzo por precisar que la afirmación se les puede aplicar sólo a unos cuantos, cosa que reitero porque creo firmemente que es verdad. Si quieres hacerme justicia y, de paso, hacértela a ti mismo, te lo relees. Si no, me desentiendo de tu actitud. Como dicen ahora los chavales, tú mismo.
Y desde luego, lo que es un golpe bajo incomprensible, que tampoco parece propio del Franco Alemán que yo recuerdo y que leo todos los días, es eso de la “tertulia de la Srta. Pepis” con una audiencia irrisoria. Primero, porque esa no sería la cuestión, ni creo que pienses de verdad que la audiencia, mucha o poca, es un criterio relevante para casi nada; segundo, porque la audiencia del programa “A Fondo” (esto lo digo con el ruego de que se tenga en cuenta lo que acabo de afirmar más arriba, es decir, que la audiencia ni da ni quita razones) está varios órdenes de magnitud por encima de la de toda Red Liberal, Barcepundit incluido.
Emilio, es fácil de entender: independientemente de que nos lean 3, 30 ó 3 millones de personas, mantener un blog que se califica de político no deja de ser un acto público. Hacerlo en compañía de otros muestra que, al menos en un par de cosas, se es afín. Mostrar afinidad genera en el observador (en todos, no sólo en los de izquerdas) imagen de conjunto. Creo que sí me entiendes, luego no abundo más en la bobada.
No es la diversión lo que me preocupa. Es la pérdida de solvencia.
Ahora te he entendido mejor, Luis. Te pido que me perdones por no haber entendido antes.
El problema es que la solvencia, en mi opinión, es individual. El conjunto será solvente a condición que lo sean los individuos que lo componen. En aras de una presunta solvencia común no creo yo que debamos renunciar cada uno a la propia, como tú bien dices, nos lean 3, 30 ó 3 millones de personas. En ciertas cosas, creo que buena parte del conjunto ha caído en la más profunda insolvencia intelectual y si los demás nos callamos por aquello de dar buena imagen no me parece que con ello estemos ayudando a nadie ni mejorando las cosas.
Igual me equivoco, ¿eh? pero no creo que la afinidad sea un valor demasiado relevante. Es como el diálogo; depende de sobre qué y para qué.
Hombre Emilio, no sé que decirte. Creo que el 70% de los post en RL son bastante solventes. No me paro en el 30% restante.
La afinidad puntual puede ser determinante. Sobre todo cuando se trata de la honradez de quien está a tu lado.
A mí no me preocupan en absoluto las disquisiciones sobre el 11M. Soy un ingenuo y creo en la justicia. No puedo ir por ahí predicando el respeto al Estado de Derecho al tiempo que pongo en duda la integridad de los jueces y la fiabilidad del sistema judicial. Por eso callo. Otra cosa es que, como todo en esta vida, sean mejorables.
Tampoco me preocupan los “coros fuenteovejuneros” pues siempre he cantado a mi ritmo y además lo hago bastante mal.
En nombre del aprecio que sé que nos tenemos te lo digo por lo bajini: era tan fácil como titular un post “No es verdad” y escribir un contenido simple, tipo “En esta ocasión De Diego (fíjate que en este tema también callo) se equivoca, mi amigo Luis - y este, y este otro, y aquel de más alla… la lista sería larga largísima - no cobra un duro de nadie en RL, ni en LD, ni del PP, ni del PSOE, ni de la internacional socialista” Y ya estaba.
La afinidad, en ocasiones, sólo vive de la oportunidad. Hubiese sido oportuno. No crees?
Sí, yo creo de hecho que incluso más del 70%.
En relación con el comentario que me sugieres te contaré una anécdota que igual tú también recuerdas, porque tú y yo somos más o menos de las mismas hierbas: una vez, después de un Zaragoza - Real Madrid, el portero del Zaragoza, Andoni Cedrún (que era un tío encantador, muy amable), estaba todo nervioso y alterado, medio dando patadas a las paredes. Los periodistas le preguntaron que qué le pasaba y él gritó, desencajado:
- ¡Me pasa que todos los jugadores del Real Madrid son unos auténticos caballeros menos uno!
- ¿Quién es ese jugador madridista que no es un caballero? -, le repreguntaron.
- ¡¡Yo sólo digo que todos lo son menos uno y no pienso decir nada más!!
- Pero ¿te refieres a Hugo Sánchez, Andoni?
- ¡¡Puede ser, puede ser!!
Yo creo, como Cedrún, que en RL todos son grandes bloggers independientes menos un par de ellos a quienes ya he dejado clara la opinión que me merecen, de modo que huelga ir más allá con la cuestión.
Como lector, ajeno de la Red Liberal así como de cualquier otra red, agregador, planeta o similar, creo que en estas anotaciones y sus comentarios hay demasiado apasionamiento. Se intuyen “muchas cuentas por saldar”.
Hay mucha suspicacia y mala fe, no concediéndose el beneficio de la duda al otro. Siempre se interpreta en el peor sentido. Así no hay forma de construir nada positivo, creo.
Ante todo, me gustaría recordaros a todos que, antes que la ideología, están las personas, su dignidad, algo que, temo, muchos olvidan cuando anotan/comentan, tal es su fiebre.
Reseño habitualmente a unas cuantas de las bitácoras implicadas en la discusión. No me place percibir tanta crispación entre sus autores, para nada.
En fin, vosotros mismos.
Gracias Maty. La verdad es que tienes bastante razón, como de costumbre.
Como le he dicho antes a FA, a mí me gusta más una polémica que a un tonto una tiza siempre que se quede dentro de unas mínimas reglas de respeto elemental, reglas que no creo que nadie haya roto conmigo y que espero no haber roto con nadie. Pero vamos, que admito de buen grado el tirón de orejas por la parte que me toca.
Buenas, Policronio:
Mi visión del asunto es la siguiente:
1) Enrique de Diego es un cretino integral.
2) Sólo él es responsable de sus mentecateces.
3) Seguramente Emilio Alonso no comparte todos los insultos y descalificaciones de ese sujeto.
4) Las denuncias de Smith y Policronio son justas.
5) La defensa de Emilio, humanamente comprensible, aunque difícilmente sostenible. Bastante difícil es su postura, como para complicarle más la existencia.
6) Y esto ya no da más de sí. No enrarezcamos más el ambiente y postead con vuestra maestría sobre otros temas más interesantes. Enseñemos un poco a De Diego de qué va el liberalismo.
Quería decir: “Buenas, Emilio”. Aprovecho el error para pedirte que no postees más sobre el tema. Echa un vistazo a los posts que llevas dedicados últimamente a aclaraciones de trifulcas y demás. Y lo mismo digo a los batiburrillines.
Lo cierto es que Enrique de Diego ha mentido o se ha equivocado con lo que ha dicho o escrito sobre Red Liberal Si se ha equivocado que yo sepa no ha rectificado matizando como tú Emilio has hecho. Un periodista que miente o no rectifica cuando se equivoca no merece ninguna credibilidad. Y tú Emilio lo defiendes,a sabiendas que lo que ha escrito no es cierto, ¿en qué posición quedas tú mismo? Ni él,ni tú, ni Red Liberal saldréis ilesos de esta batalla.
¿Se lo dije otro día? Creo que se desgasta en batallas que intelectualmente no merecen la pena. Le puedo relatar un rato largo de las que he tenido (nuestro común amigo Luis puede decirle como opino al respecto): no lleva a ningún lado. Siga publicando y publicando lo que cree y en lo que cree y al cuerno con los de la secta. Se les pasa: dejan de venir y reaparecen los lectores interesantes.
Uy, uy, uy, si he visto por ahí a Carlitos, ese lindo gatito. ¿Cómo queda este señor en su estudio de calidades, querido amigo? (anímele)
Freelance… dicen que es de sabios rectificar pero despues de leer varias veces la trifulca no creo que tengas que perdir perdon… ni siquiera Gomez. Es muy facil disgustarse cuando se escribe ya que la percepcion de lo que uno lee se lo imagina haciendo su propia pelicula. Sois personas inteligentes, aunque por la parte que me toca creo que tu mas…je je!!!