Un modesto análisis del resultado electoral.
Esto de los análisis electorales es lo que tiene: que nunca pierde nadie y que la derrota, más que una verdad objetiva es un estado de ánimo, que decía siempre Valdano. Yo voy a repetir aquí con algo más de método lo que ya dije anoche en A Fondo, complementándolo con las opiniones autorizadísimas de mis colegas de tertulia, José Luis Balbás y el catedrático de constitucional Ramón Peralta.
En primer lugar, es inevitable tomar estas elecciones como un ensayo general de las legislativas que tendrán lugar en unos meses, no sabemos cuántos. El propio Zapatero recordó, en 2003, que desde 1982 se cumple la regla de que quien gana las locales gana después las generales.
El PP ha ganado por algo menos de 160.000 votos en toda España, menos de un 1%; pero no debe olvidarse que a las elecciones locales se presenta una verdadera pléyade de partidos y partiditos de ámbito municipal que, en un porcentaje altísimo, se han desgajado del tronco del PP a causa de esos fulanismos que tantos quebraderos de cabeza han originado siempre a las derechas. Esas listas han cosechado al filo del millón de votos en toda España, votos que, en unas generales, irán a parar al Partido Popular en un porcentaje indeterminado , pero altísimo.
Pondré un ejemplo para mí muy cercano: mi pueblo, Villaviciosa de Odón. Casi el 70% de los votos a la Asamblea de Madrid han ido a parar al Partido Popular, mientras que en el municipio, el candidato conservador, José Jover, tuvo que esperar hasta el recuento del último voto para obtener el concejal 11, que le garantizaba el gobierno. ¿Por qué? Porque al municipio se presentaba el llamado “PPVO”, escindido hace apenas unos meses del PP y capitaneado por un ex-concejal popular. Este micro-partido ha obtenido nada menos que el 17,28% de los sufragios y 4 concejales y, de hecho, si IU hubiese logrado 88 votos más, hubiera obtenido representación en el concejo a costa del concejal nº 11 del PP.
Otro ejemplo mucho más representativo es el de la ciudad de Santander, claro.
Abundando en esto un poco más. Se han recordado mucho estos días las elecciones municipales de 2003, donde el PSOE aventajó al PP en una proporción muy similar a la que el PP le ha sacado ahora al PSOE. También se recuerda que el PSOE ganó después las generales. Lo que casi nadie quiere recordar es que, antes del 11 de marzo de 2004, todas las encuestras pre-electorales daban ganador al PP por una mayoría al filo de la absoluta; los atentados de Madrid hicieron de las generales del 14 de marzo algo perfectamente atípico y no extrapolable, por más que Zapatero y su partido se nieguen a reconocer una verdad tan obvia.
En conclusión: la extrapolación de los resultados del 27 de mayo de 2007 arrojan una tendencia clara a la vista de los datos históricos que debería cristalizar en una cómoda mayoría absoluta del PP en las legislativas dentro de unos meses. A este respecto debe destacarse que este súbito viraje de las tendencias de voto en España es un éxito del PP como estructura pero también de Mariano Rajoy personalmente.
En clave local parece necesario señalar también un par de cosas.
Primera, que en aquellas circunscripciones donde la libertad de sufragio está garantizada, donde el sector primario es irrelevante o no sobrevive gracias a los fondos de cohesión y donde la población cuenta con una mayor oferta informativa a su alcance, el PP ha ganado con hologura. Madrid es el ejemplo más claro y también más espectacular, pero no es el único. En aquellas áreas donde no hay libertad real de sufragio (País Vasco sobre todo, pero también en cierto modo Navarra y Cataluña), donde persisten vastas redes clientelares (Andalucía, Extremadura, Cataluña) y donde la población está en general mucho menos en contacto con fuentes independientes de información (Andalucía y Extremadura fundamentalmente), en esas áreas es donde el PSOE y los partidos nacionalistas han obtenido mejores resultados.
Segunda, que la victoria insuficiente de UPN en Navarra, mucho más que la del PP en Baleares, es el gran borrón que empaña la euforia del PP. El resultado en la comunidad foral tiene dos lecturas muy negativas: primera, que los fulanismos de la derecha conducen a una dispersión del voto que el sistema proporcional castiga con enorme dureza; segunda y mucho más importante, que los partidos anticonstitucionales, partidarios de la “euskaldunización” de Navarra y de la destrucción del actual marco jurídico y político de España, tienen la puerta abierta para controlar esta importantísima región que, no conviene olvidarlo, ya fue casus belli durante los años de la transición y por idénticos motivos. Pero admite también una lectura muy positiva o, al menos, muy útil: el PSOE no podrá vivir instalado en esa cómoda ambigüedad, diciendo una cosa en Vitoria y otra en Madrid. Ahora tendrá que tomar partido para ilustración de todos los españoles, que contemplamos con enorme curiosidad el escenario.
Tercera: en Madrid, que es la región más ilustrada, próspera y abierta de España, el PSOE ha dado pruebas de su terrible y evidente fractura interna, que la ola de resultados afortunados de Zapatero había mantenido más o menos oculta. Paralelamente, los resultados en la capital han confirmado que el Partido Popular cuenta con lo que los norteamericanos llamarían un “ticket” realmente ganador y preparado para metas aún mayores: Aguirre-Gallardón, Gallardón-Aguirre. Si el PP fuera capaz de olvidarse de rencillas internas, ahí tiene un equipo ganador para la política nacional y seguramente para mucho tiempo.
Y por último; hago mía la reflexión que ayer introdujo en la tertulia de A Fondo el catedrático Ramón Peralta, que leyó escandalizado el titular del diario El País donde se ponía de manifiesto que el PSOE, con menos votos totales que el PP, obtenía sin embargo bastantes más concejales en toda España. Argumentaba José Luis Balbás, que algo sabe de esto, y con razón, que no es lo mismo en clave de poder territorial un concejal en Madrid que cuatro en Loja o tres en Puente del Obispo, con todos mis respetos para esas dos honorables poblaciones españolas. El argumento de Peralta, sin embargo, iba un poco más a fondo, haciendo honor al nombre del programa: que menos votos se traduzcan en más concejales no es más que una prueba de que nuestro sistema electoral proporcional de listas cerradas es una estafa a la democracia y un fraude a la soberanía popular, y que todos los veamos con indiferencia es una prueba de que la agenda política está puesta en intereses y prioridades que están muy lejos de los verdaderos intereses y prioridades de los ciudadanos. Ahora, cierto es, el debate está centrado en la política real, en el escenario que nos toca defender y vivir; pero resulta especialmente urgente que, tan pronto se aquiete el revuelo electoral, retornemos al debate de fondo sobre las reglas del juego de nuestra maltrecha democracia.
Posted on Martes, Mayo 29 2007
Author: Freelance
Filed under: Nacional, Política general
Tagged:
Related News: Pues finalmente no tendré tiempo., Mañana me ciscaré en la jornada de reflexión., Apunte muy rápido sobre el debate de ayer., Democracia precaria., BNG = Banda de Negacionistas y Granujas.,
Previous: Hoy hablaremos sobre las elecciones, claro.
Next: Los niños de gaza se gradúan en la asignatura de terrorismo suicida.
En gran parte de los lugares don de van a gobernar uno de los partidos mayoritarios lo va a hacer teniendo en contra a más del 50% de los electores.
Los pactos, por el contrario, suelen a aglutinar a mayor número de electores.
Hace veinte años recuerdo que todo el mundo estaba en contra de las mayorías absolutas y estaba por los pactos que impedían los rodillos. Yo no me he movido.
Nuestro sistema es proporcional y favorece mediante argucias escasamente democráticas al partido más votado. Yo preferiría uno mayoritario a doble vuelta.
Hola Emilio,
Estupendo artículo, como (casi) siempre. Te hemos puesto de blog del día en AragónLiberal.com, espero que no te importe.
Otra cosa, no sabía que estabas en Villaviciosa, yo paso muchos fines de semana en Boadilla. Si te apetece enviame un mail y tomamos unas cervezas.
un abrazo
Huber
vale que los peperos seamos descarados, porque lo tenemos que ser, pero hay algo en este artículo que se pasa de la raya en mi opinión. A mi me gustaría que nos aclaremos y vayamos todos a una. No puede ser que dentro del mismo grupo unos piensen de una determinada manera, y otros de otra. Hay que dar nuestra opinión, por supuesto, pero no sin escuchar la de los demás. No me gusta esto de criticar a los otros y decir que somos los mejores. Preferiría una forma de actuar digna, que sea la de dejar las cosas sobre la mesa ( sin mentiras) y entonces que la gente opine segun su criterio. No hay que machacar al oponente, sino mejorar uno mismo para llegar a ganar. Sólo así será posible un triunfo popular, no de otra forma. ( ni con engaños, ni con incoherencias e insultos) Por
último, remarcar que hay que tratar con igualdad a toda la gente que vive en españa, sino no tiene sentido decir que todos formamos parte del mismo país. Igualdad, fraternidad, y sobre todo amor entre todos los habitantes de españa.
un saludo cordial
Huber, gracias por la distinción. Te mando ese correo ahorita mismo y a la (primera) cerveza invito yo.
Obonto, los pactos post-electorales en un sistema proporcional de listas cerradas no representan a más electores, sino que suelen entregar los resortes del gobierno al partido menos votado. Un caso salvaje ha sido el tripartito catalán. Tampoco hemos olvidado que la catástrofe del PSOE madrileño en 2003 y el famoso “Tamayazo” se debieron a que IU, con el 10% de los votos, estaba negociando con Simancas quedarse con el control sobre el 50% del presupuesto de Madrid. Sistema anglosajón: así los políticos deberían su escaño a los ciudadanos, no al jefe de su partido.
Pepe, la verdad es que no entiendo muy bien por dónde van los tiros de tu comentario. Yo agradecería una pequeña aclaración. No creo haber faltado al respeto a nadie ni tampoco he mentido deliberadamente. ¿A qué te refieres con tu comentario?
“Obonto, los pactos post-electorales en un sistema proporcional de listas cerradas no representan a más electores”
Por supuesto que no es así. Un pacto de dos partidos que suman el 70% siempre representará a más electores que una mayoría absoluta con el 44%.
Eso es la teoría, Obonto. La práctica es que María Antonia Munar, con un porcentaje irrisorio de los votos, va a gobernar de facto en Baleares, y puede permitirse el lujo de elegir si gobierna con el PP o con una amalgama abstrusa de siglas de izquierda. Lo que tú dices sería bonito si fuera verdad, pero no sucede de ese modo porque tu frase quiebra en el término “representación”. No hay verdadera representación. Los partidos y sus miembros se representan a sí mismos. Usan el voto pero no representan a sus votantes.
Cuidado, es perfectamente legal, no digo que no lo sea, pero nuestro sistema es un desdichado compendio de lo peor de los sistemas continentales y al final se queda en una simple perversión de la democracia. El sistema menos malo es la elección directa del Ejecutivo por sistema mayoritario a doble vuelta y el sistema de lista abierta por distritos para el Legislativo. Más o menos como en los países anglosajones. A mí no me cabe duda de eso.
“El argumento de Peralta, sin embargo, iba un poco más a fondo, haciendo honor al nombre del programa: que menos votos se traduzcan en más concejales no es más que una prueba de que nuestro sistema electoral proporcional de listas cerradas es una estafa a la democracia y un fraude a la soberanía popular”
Esto, sinceramente, es una tontería como un piano. El hecho de que un partído tenga más votos y obtenga menos concejales se debe, únicamente, a que el número de concejales no es función lineal de la población del municipio, sino que, hasta los 100.000 habitantes el número de concejales sigue una función logarítmica de la población. A partír de ahí sí es lineal, pero municipios con más de 100.000 habitantes no son la norma. Hay una tabla muy mona aquí:
http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/lo5-1985.t3.html
que lo explica con total claridad. Un partido con más arraigo en zonas rurales puede obtener mayor número de concejales fácilmente.
Por otra parte, nuestro sistema electoral es, a nivel municipal, bastante proporcional: la ley D´Hont, tan denostada por quienes no tienen ni idea de lo que significa, tiende a ser proporcional a partir del 10 escaño a repartir. Las únicas distorsiones las introduce ese mínimo artificial del 5% que los grandes partidos cocinaron para forzar mayorías.
Y finalmente diré que los sistemas anglosajones no son, para nada, garantía de representatividad: si una mayoría partidista dibuja los límites de los distritos puede lograr mayorías aplastantes de representates perdiendo las elecciones. El Reino Unido lo solucionó hace tiempo, pero en USA es un problema serio. Y para muestra, el ejemplo de los demócratas en 1990. Teniendo el control de la Asamblea de Texas en aquel momento, dibujaron un mapa electoral para los distritos a la Cámara de Representantes que les permitió, hasta el año 2004, mantener una mayoría de los distritos de Texas cuando su voto medio era del 40% frente al 60% de los republicanos.
PD: otro mito es que los sistemas anglosajones favorecen la responsabilidad ante el electorado y no ante el partido. Y digo mito porque lleva varias décadas muerto como realidad. El sistema de whips creado en el Reino Unido y en Estados Unidos (en este último, junto con los distritos dibujados con programas informáticos) y el poder desproporcionado de los partidos a la hora de elegir el candidato del distrito en la práctica ha provocado que sea mucho más fácil ganar la reelección cayéndole bien al partido que preocupándote por el electorado.
El único sitio donde esa teoría se mantiene (aunque a duras penas) es en el Senado de USA. Pero ello a costa de que, en términos de representación, sea un sistema aberrante: el 18% de la población elige a la mitad del Senado.
Castellanos, ni PP, Ni PSOE, Tierra Comunera
Primera, que en aquellas circunscripciones donde la libertad de sufragio está garantizada, donde el sector primario es irrelevante o no sobrevive gracias a los fondos de cohesión y donde la población cuenta con una mayor oferta informativa a su alcance, el PP ha ganado con hologura. Madrid es el ejemplo más claro y también más espectacular, pero no es el único. En aquellas áreas donde no hay libertad real de sufragio (País Vasco sobre todo, pero también en cierto modo Navarra y Cataluña), donde persisten vastas redes clientelares (Andalucía, Extremadura, Cataluña) y donde la población está en general mucho menos en contacto con fuentes independientes de información (Andalucía y Extremadura fundamentalmente), en esas áreas es donde el PSOE y los partidos nacionalistas han obtenido mejores resultados.
Fino análisis, sí señor! Si lo he entendido bien, la gente que no vota PP, o bien son labriegos subvencionados, o son unos ignorantes desinformados, o bien unos cagaos, o unos arribistas interesados. Con un par!
Muy bien polaco. No te acuestes sin aprender algo mas… Mañana un poquito mas y talvez puedas entender como van las cosas en democracia… No como tu amigo, ZetaP…
Ah polaquin… yo tambien quiero aprender algo. Porque los socialistas envidiais la riqueza de los de derechas y adorais a los socialistas ricos?… It’s funny crazy mon ami!!
Me interesan los comentarios de LBJ. A ver si este fin de semana puedo escribir algo un poco más sistemático sobre nuestro sistema electoral y sobre la (en mi opinión) evidente perversión de la democracia que el mismo significa.
Sin considerarme un fino analista, ni siquiera analista a secas, no me convence mucho la extrapolacion que se hace por parte de casi todo el mundo sobre los resultados de las elecciones municipales y las proximas generales.
Bajo mi punto de vista, el hecho de que el pp haya sacado unos 160.000 votos mas que el psoe a nivel municipal no dice gran cosa, pues creo -y de hecho conozco personalmente algunos ejemplos- que mucha gente a nivel de ayuntamientos no vota por simpatia o ideologia hacia un partido, sino a “la persona”, como se ha dicho toda la vida. Es decir, que hay gente que a nivel de elecciones generales puede votar, por ejemplo, siempre psoe, pero a nivel local votar cualquier otro, incluso pp; por simpatia hacia el candidato, favores que le haya podido hacer, o lo que sea. Esto logicamente tambien se da en sentido inverso, por eso digo que yo no me fiaria mucho del computo de las municipales para extrapolarlo a nivel general.
Y en cuanto a lo de que el voto del pp haya podido estar fraccionado, debido a la fragmentacion en varios partidos, no dudo que sea asi. Pero -por ejemplo- en mi zona, alicante, tambien se podria decir que el voto del psoe ha estado fraccionado, pues se presentaba en varias ciudades el psd -partido social democrata- que es una escision del psoe.
Personalmente me parece mas fiable los resultados a nivel auotonomico -donde tengo entendido que la diferencia ha sido mucho mayor a favor del pp-, pues si creo que la votacion a nivel de comunidad refleja mucho mas la simpatia o tendencia de la persona ha cia un determinado partido.
Sobre esto solo he visto comentar algo en el blog del periodista Manuel Molares, Cronicas Barbaras,blog que recomendaria a todo el mundo por la claridad y contundencia de sus argumentos.
P.D: por cierto suelo escuchar casi siempre el programa “a fondo”, lo sigo desde su inicio, y me gusta bastante. Fundamentalmente cuando se tratan temas referidos al origen, evolucion, de las distintas ideologias -socialismo, nazismo, nacionalismo..- y a la comedura de tarro total que han empleado, y emplean, con nosotros, los ciudadanos, para que comulguemos con dichas ideogias -ingenieria social le llaman-, todo ese tema me fascina. Y creo que desde este tipo de programas, o paginas como esta -he visto unos articulos anteriores muy interesantes sobre este tema-, se puede hacer una gran labor para que la gente podamos aprender y formarnos - por lo menos los que tenemos cierto interes - sobre estos temas, tan desconocidos para la mayoria.
Espero no haber sido demasiado pesao, con to este tocho -si es que alguien se ha molestado en leerlo-.
Un saludo.
Por cierto, yo tambien pienso que el origen del fascismo-nazismo es de izquierdas -una interpretacion del marxismo mas, con ciertas connotaciones, o añadidos, propios-.
De hecho cuando en cierta ocasion un periodista pregunto a Mussolini el porque de la creacion del Partido Fascista Italiano, este respondio que: a raiz de la 1ª guerra mundial se dio cuenta de que los partidos socialistas antepusieron la defensa de la patria, a una alianza internacionalista entre ellos, como era de prever -ya se sabe que el socialismo teoricamente era internacionalista y antipatrias,”los obreros no tienen patria”-. Y fue ahi donde surgio su desengaño con el movimiento socialista de entonces y decidio formar el “socialismo nacional” italiano.
Ilich, no sólo no ha resultado pesado sino que me parece un comentario bastante enriquecedor. Aquí no primamos la brevedad (la consigna) sino la extensión (el razonamiento); la brevedad panfletaria se la dejamos a los súbditos de Escolar.
Como botón de muestra en relación con lo que dices, José Luis Balbás nos reveló el lunes pasado en A Fondo que el PSOE de Madrid había obtenido muchos más votos en los municipios (excepto Madrid) que en las elecciones autonómicas, por efecto de ese voto a la persona que ha funcionado en lugares como Getafe.
En todo caso, tomando las series históricas, yo insisto en que el vuelco de voto apunta a una mayoría holgada del PP en las próximas generales, y el fin del alto el fuego posiblemente ahonde en esa tendencia salvo que ZP se saque un conejo de la chistera. Y aún así, me da la impresión que todo el mundo se iba a dar cuenta de que el conejo es Otegui disfrazado.
Por lo que se refiere a los comentarios de LBJ sobre el sistema proporcional de listas cerradas, le he pedido a Ramón Peralta que escriba algo sobre el asunto para publicarlo después aquí. A ver si me hace caso.