El abrazo de Ibarreche.

Poco se puede decir que no se haya dicho ya en relación con la convocatoria de un referéndum por la independencia de Vascongadas por parte del Presidente de su gobierno regional, Juan José Ibarreche; y lo poco que se pueda decir aún lo diré más tarde, porque la recién creada Plataforma de las Clases Medias va a iniciar sus actividades precisamente manifestándose contra lo que es, se mire como se mire, una asunción práctica de soberanÃa por parte de un órgano que carece de ella, y una quiebra de nuestro ordenamiento jurÃdico como no se ha visto otra en los últimos 32 años de historia de España. Hablando de clases medias: me satisface mucho comprobar que hoy, en su programa en COPE, Federico Jiménez Losantos y sus contertulios han asumido el mensaje que la Plataforma está propagando y han comentado muy en extenso el efecto que sobre la clase media tienen las polÃticas fiscales confiscatorias, muy especialmente el impuesto sobre el patrimonio; aguardo con impaciencia que los que afirmaban que el término “clase media” era una creación fascista salgan ahora a arrojar sus venablos contra el popular presentador de La Mañana y su brillante equipo de colaboradores.
Pero como digo, no es ese el asunto que ahora me ocupa, sino un hecho lateral, aunque muy importante de confirmarse como cierto, del asunto en sÃ. No sé a los lectores, pero a mà me llamó mucho la atención la actitud, incluso la puesta en escena de Ibarreche en el happening del otro dÃa con motivo del Alderdi Eguna, cuando se fundió en efusivo abrazo con Imaz, con Eguibar y con alguno más. El Lehendakari parecÃa envarado, incluso un poco ido; su semblante y su actitud no parecÃan normales. Era fácil atribuirlo a su evidente incomodidad por tener que fingir camaraderÃa con personas con quienes, como es sabido, mantiene gravÃsimas diferencias que van más allá de lo ideológico.
Sin embargo, una información que me ha llegado por correo esta mañana me ha hecho replantearme esa sensación de extrañeza que tuve al ver las imágenes en la televisión. Una información que me hizo acordar de cosas parecidas que habÃa leÃdo hace ya bastante tiempo. Según esa información, Ibarreche padece un sÃndrome bipolar que afecta de forma muy notable su capacidad intelectual y su visión de la realidad.
A continuación podéis ver la información que he recibido; se trata de un boletÃn llamado, precisamente, Bipolar, órgano de una llamada “resistencia vasca”. No lo he encontrado en Internet, asà que lo he subido en Megaupload; ya sabéis que hay que introducir una palabra de verificación y esperar un ratito hasta que se descarga. Pinchad aquÃ.
Como es lógico, yo no digo ni que sea verdad ni que sea mentira, aunque coincide, en primer lugar, con la impresión que Ibarreche ha dado en sus últimas apariciones públicas; en segundo, con la malévola suposición que alienta el autor del texto cuando afirma que los miembros del PSOE y el PSE que han comentado la propuesta del Lehendakari han insistido todos en remachar su carácter de locura, de desvarÃo o de alucinación; y, en tercero, como decÃa más arriba, coincide con informaciones que fueron publicadas hace tres años en medios digitales, como por ejemplo ésta, repicada por Indymedia y tomada de un artÃculo de Periodista Digital. El prestigioso blog Montmartre también se referÃa por aquellas fechas al asunto.
La propuesta de Ibarreche refleja el sentir de toda una casta de polÃticos nacionalistas que pretenden, como todos los nacionalistas, romper el ordenamiento jurÃdico para hacer del PaÃs Vasco su cortijo particular, a costa de lo que sea. Pero puede que no sea irrelevante investigar las condiciones en las que su impulsor y valedor está concurriendo a la arena del debate público.
Posted on Lunes, Octubre 1 2007
Author: Freelance
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Segun que sindrome bipolar. Tampoco me resultarÃa extraño; pero eso no me vale. No condiciona su criterio; ni me sirve de exculpación.
Este es una mala persona, y como tal actua; si ademas es bipolar lo siento, pero no me vale como argumentación.
Cuando haya de juzgarlo la historia en este periodo nadie nos dirá si pedimos certificados de algun tipo para ser politacastro.
Pero saldrá este, pepiño, zp, Gay Ardón, Rajoy. ¿Seguro que todos son epÃtomes de cordura?
Aparte de que la sociedad progre ya utiliza el asunto de calificación psiquiátrica para desactivar a los no progres; eso si es un grave problema,y serio: vosotros seguro que os colocan algun sindrome; a mi ya lo hacen.
Si para la sociedad vale esta gentuza en el gobierno, debemos asumirlo. Lo que nohay que permitir es la exculpación grosera o la demonización stalinista.Ahà será cuando seamos sometidos.
El problema no es que Ibarreche esté mal de la azotea (lo que no me extraña nada, tampoco), es el daño que los locos con poder hacen a este mundo en el que vivimos.
Ignacio, estoy completamente de acuerdo contigo porque, además, no se trata de una cuestión de fulanismo, sino de fondo, y asà he querido dejarlo claro en el último párrafo. Pero aquà yo, modestamente, lo que estoy dando es una noticia, no del todo irrelevante: que el lehendakari podrÃa tener perturbadas sus facultades mentales, lo cual no sé si le exculpa a él individualmente, pero sà sé que no exculpa al nacionalismo en su conjunto y sus propósitos de ruptura del orden legal vigente.
Al hilo de eso, Lady V.: no sólo es el daño que puede hacer un loco con poder; es el daño que pueden hacer quienes se sirven del loco como ariete.
Aquà va otro link para descargarlo
http://rapidshare.com/files/59540851/Bipolar.pdf.html
Ya, pero si se llegase a probar que el señor este está mal de la cabeza (que no lo exculpa a él personalmente ni al nacionalismo en general de las barbaridades que están haciendo), pregunto ¿serÃa válido su mandato? Porque en cualquier sitio si estás maly tienes perturbadas tus facultades te excluyen de toda actividad. Y en el caso de la bipolaridad, antes trastorno manÃaco-depresivo, no me parece que sea apto desde luego para un cargo de relevancia:
No me parece apto para ello. Aunque, repito, eso no excluye las barbaridades que el nacionalismo en general hace, ha hecho y continuará haciendo. Con la ayuda inestimable de algunos idiotas -a los que no sé a qué está esperando el PP a echarles la bronca del siglo-. Yo desde luego lo hubiera hecho.