Monos desvergonzados
A través del blog de la Donna è Mobile llego a un artículo ya viejo para lo que se lleva en la red, publicado en ABC el 10 de noviembre, donde Carlos Salas nos cuenta que Andrew Keen, uno de los muchos presuntos padres de la Internet 2.0, anda despotricando precisamente contra la Internet 2.0 y sus catastróficos (según él) resultados. Para Keen, los bloggers
blogueamos como monos desvergonzados sobre nuestras vidas privadas, nuestra vida sexual, nuestros sueños vitales, nuestra falta de vida o nuestras segundas vidas
Qué desastre, gente haciendo lo que quiere. Pero es que está claro que toda esta panda de mamarrachos que escriben (escribimos) sin ton ni son
están corrompiendo y confundiendo la opinión pública sobre cualquier cosa, desde la política hasta el comercio, desde el arte hasta la cultura
Lo que pasa al final es lo de siempre. Demasiada libertad. Y es que
«la democratización» de internet sólo trae mediocridad
Después de leer la filípica del sujeto, corro a abrir su blog convencido de que, aplicándose a sí mismo el cuento, lo habrá clausurado de inmediato, pero no: parece que sigue escribiendo como un mono desvergonzado. O más bien es que él se ha autosegregado del grupo de los monos y se considera digno de utilizar la Internet como herramienta de comunicación y digno igualmente de determinar lo que se debe y no se debe escribir y de qué forma y por qué personas; los monos, como suele suceder en estos casos, somos sólamente los demás, pobres gentes estúpidas e ignaras.
(…) Keen se empezó a sentir mal porque se dio cuenta de que internet no iba a democratizar las canciones de Bob Dylan ni los Conciertos de Brandenburgo. Iba a traer la cacofonía. Mientras más escuchaba las opiniones narcisistas, más se hundía en el silencio. La democratización de internet, pensó Keen, «iba a minar la verdad y el talento».
¡Ay, los progres! Se desgañitan afirmando que la democracia son ellos y luego, cuando ven la democracia, retroceden asqueados. Cuando nos miran, a las personas corrientes, a las personas libres, les falta tiempo para juzgarnos unos incultos y unos paletos, para llamarnos monos, autómatas, hombres-masa; para afirmar que la cultura (de la que ellos se consideran depositarios y oráculos por derecho divino) está en peligro por nuestra culpa. Entretanto, ahí está su libro en Amazon, a la vista de todos los monos, para que se lo compremos. Nuestro dinero no le da tanto asco como nosotros, se conoce.
Podríamos hablarle a Keen de muchas cosas, tratar de explicarle qué es la libertad, tratar de hacerle entender, pero sería inútil. Me limitaré a hacer mío el mismo argumento que la Donna è Mobile, con su gracia de costumbre, ha dejado caer en su post, que Keen y su casta de ungidos ni por asomo serían capaces de escribir así viviesen cien vidas: escribimos porque nos da la gana.
Actualización. Le he dejado a Mr. Keen un comentario en su web. Ha tardado en emerger porque los comentarios en su web están moderados. A ver si me contesta.
Posted on Jueves, Noviembre 29 2007
Author: Freelance
Filed under: Blogosfera
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No conozco a este tipo, pero lo que dice me recuerda a la rebelión de las masas. Quizá por ello piense que tiene parte de razón. Pero creo que el fenómeno del “ascenso de la masa”, y su vulgaridad (no necesariamente un problema) no se debe ni mucho menos a internet, sino que en internet tiene una manifestación más. De todo esto ya hablaba Ortega hace más de setenta años, con más talento. Los problemas a que puede dar lugar los trata mejor en “La Rebelión de las masas” (entre otros, el crecimiento descontrolado de un Estado castrante del dinamismo de la sociedad).
Pero creo que internet, ni mina la verdad ni el talento, ni va a acabar con la cultura. Es lógico que más de uno vea que con la democratización de la cultura se le va a acabar el chollo. Que se jodan. Esa “cultura” de la que hablan es como algo sagrado, como un Espíritu Santo laico que ha justificado el robo legal a la ciudadanía para el mantenimiento de castas clientelares de las distintas facciones políticas.
Me pregunto qué pretende Andrew Keen que sea entonces la red, o la blogosfera en concreto. ¿Un reducto para una élite intelectual, para una aristocracia del pensamiento que le dicte al resto de la gente lo que tiene que pensa, arrogándose una supuesta superioridad ética e intelectual? ¿O un club para gente de negocios, millonarios y personas poderosas?
La ventaja de Internet, precisamente, es que permite a la gente elegir en libertad, y puede poner a cualquier ciudadano a la misma altura que cualquier persona con poder e influencia. ¿Será eso lo que les molesta a personajes como Andrew Keen?
Fidel, es que a mí eso de estratificar a los hombres en hombres-guay por un lado y hombres-masa por otro me parece un espanto, lo digan Keen, Ortega o Gasset(XDD). No hay nada, ningún criterio emanado de la naturaleza del hombre que nos permita afirmar que hay hombres “superiores” a otros por sus gustos artísticos, su predilección por ciertas disciplinas o sus mayores conocimientos. La humanidad ha aprendido que es mejor saber que ignorar porque sabiendo se resuelven mejor los problemas inherentes a la existencia que ignorando, pero de ahí a afirmar que el sabio es mejor que el ignorante hay un abismo y no existe puente alguno, ni racional ni ético, que nos permita cruzarlo. El ignorante, el banal, el chismoso, no le hacen daño a nadie ni obligan a nadie a compartir obligatoriamente su banalidad, su chismorrería ni su ignorancia; si hemos de afirmar una ética basada sólo en el respeto de la libertad de los otros, no hay criterios éticos sobre los cuales edificar una teoría de la superioridad de los sabios, profundos y discretos.
El segundo párrafo de tu correo, Fidel, es para enmarcar, lo mismo que el correo de Elentir completo. Creo que iré diciendo por ahí que los he escrito yo