Cadáveres calientes.

No sé si el cadáver del infortunado Raúl Centeno se habrá enfriado lo suficiente para que la progresía me permita hablar del asunto. Como yo no soy político y mis actos no tienen por qué regirse por los dictados de la corrección política, me arriesgaré a que me acusen de utilizar el terrorismo y otras lindezas, porque cualquier momento es bueno para hablar, de una vez por todas, del elefante que hay en la sala.
Las reacciones ante este nuevo asesinato, como ya sucediera con los anteriores, pueden clasificarse en dos categorías bien diferenciadas.
La primera es la de quienes piensan que esta muerte podría haberse evitado si las negociaciones emprendidas por el Gobierno con ETA hace unos meses hubiesen llegado a buen puerto, si las fuerzas políticas hubiesen mostrado algo más de generosidad, de altura, de flexibilidad. Para quienes así piensan, el fracaso del proceso de paz (y esta muerte, consecuencia del mismo) se debe a la radicalización de las posturas de ambas partes, de los terroristas (que exigen mucho) y de ciertos políticos que ni siquiera están dispuestos a ofrecer lo poco. Para quienes profesan esta postura, en fin, una solución pactada o dialogal del llamado conflicto es posible y deseable, porque conduciría a una situación que sería algo mejor que la actual, porque en ella al menos no habría muertos.
La segunda postura es la de quienes piensan que esta muerte no es más que la demostración de la imposibilidad de la vía negociada, y que fue un error de base emprender dicha vía. Para quienes así opinan, la conservación de la estructura jurídica de las relaciones entre el Estado y los asesinos es un valor incluso superior a la coyuntura, terrible, de que se produzcan algunos muertos más, sobre todo teniendo en cuenta que los casi 1.000 muertos precedentes no pueden borrarse de la realidad ni de la memoria así como así. Quienes son de esta postura creen que un solo muerto invalida cualquier posibilidad de negociación, que cada nuevo crimen lo certifica y que cualquier cesión a los asesinos sólo conduce a la posibilidad de nuevos chantajes futuros, a la necesidad de nuevas cesiones.
El Derecho es una creación racional animada por un espíritu de justicia. Es el poderoso instrumento que los hombres hemos ideado para sustraernos a la arbitrariedad producida por las cambiantes relaciones de fuerzas entre los grupos humanos. Quienes, circunstancialmente, abordan por la fuerza la pretensión de lograr sus aspiraciones fuera de los mecanismos del Derecho logran su primera victoria cuando el muro del Derecho se resquebraja, cuando comprueban que su ataque debilita la estructura de la Ley y de las Instituciones. La negociación, que parece la postura más humana y amable, es en realidad la más inhumana y tétrica, pues significa la pérdida de la fe en el sistema verdadera y genuinamente humano y racional de resolución de conflictos, que es el Derecho.
Los sucesivos gobiernos desde la transición aquí y, sobre todo, el gobierno presente, único de toda la historia democrática que forzó a las cámaras a concederle una autorización para negociar con los asesinos, han ido cavando su propia fosa ética y estratégica en su relación con ETA, pero no sólo los gobiernos: un segmento enorme de la población ha servido a los intereses de los terroristas al mostrarse débil y genuflexa ante los atentados, al preferir, en palabras de Churchill, la indignidad a la guerra y obteniendo, a cambio de esa preferencia, la guerra y la indignidad también. Ejemplar ha sido en ese sentido la actitud de quienes más han sufrido la virulencia del ataque de los asesinos: las víctimas directas, porque indirectas somos todos. Con insólita paciencia, las víctimas se han confiado siempre al Derecho como instrumento único de defensa y, en justa reciprocidad, han aspirado siempre a que ese mismo Derecho caiga con todo el peso de su no ligera mano sobre los asesinos; cualquier intento de negociación que extralimitase siquiera mínimamente lo establecido en la Ley no podía ser entendido más que como una recompensa al hecho de matar, haciendo inútil el martirio de las víctimas y despreciando su noble confianza en el Estado de Derecho durante todos estos años.
No me importa que salgan unos cuantos a acusarnos, a quienes así pensamos, de utilizar la sangre del caído en beneficio de nuestra postura: quienes nos acusen de tamaña indignidad deberían conocer que lo único que intentamos es que no sean otros los que puedan utilizarla para destruir el Estado de Derecho.
Posted on Domingo, Diciembre 2 2007
Author: Freelance
Filed under: Nacional, Terrorismo
Tagged:
Related News: Pues finalmente no tendré tiempo., Mañana me ciscaré en la jornada de reflexión., Apunte muy rápido sobre el debate de ayer., Democracia precaria., BNG = Banda de Negacionistas y Granujas.,
Previous: Glosa de última hora a una crónica bárbara.
Next: Conspiranoia
Negociar con asesinos es concederles alguna legitimidad. En ese error han caído todas las fuerzas políticas desde el mismo inicio del período democrático. Se pensó que ETA era una fuerza nacida a causa del franquismo y por tanto alguna razón tenían, el tiempo ha hecho ver a algunos el error. En el País Vasco existen ya unas instituciones, es desde las mismas donde se deben plantear todas las exigencias o negociaciones políticas, a ETA y sus miembros solo cabe aplicarles los mismos procedimientos que a cualquier otro asesino o mafioso. Pero claro, para media España decir eso significa que no se está por la paz.
Coincido con José María, si bien hago un matiz: ningún gobierno democrático había entablado negociaciones políticas con los asesinos, ni siquiera el de Felipe González. Zapatero ha atravesado esa línea roja, ofreciendo a los terroristas la oportunidad de decidir el futuro del País Vasco y de España entera. Que nadie pretenda que olvidemos esto cuando hace muy poco salió a la luz un informe policial que revela que esas negociaciones continúan, y con vista a las próximas elecciones, lo cual ya es el colmo.
Parece ser que la línea roja la véis donde da la gana. Aznar no paso ninguna líneas no? El que movió presos ya habló del movimiento vasco de liberación nacional.
Y respecto al autor del blog, tu lo has dicho, el cadaver aún está caliente Queda claro que más que eta te preocupa un gobierno salido de las urnas
Javi, no lees. Esto es lo que pasa cuando concurre uno al debate con ideas preconcebidas y dogmas y con la única pretensión de defender los intereses de un partido.
Si leyeras, te darías cuenta de que en el artículo ya se afea a todos los gobiernos, de la UCD aquí, su pretensión de acabar con ETA por medio del pacto, cargándose así la legalidad, si bien el grado de alejamiento de la legalidad del PSOE de Zapatero ha sido mucho mayor que el de cualquier gobierno precedente.
En cuanto a la conclusión final, te lo voy a dejar más claro todavía: me preocupa la conjunción de ETA con un gobierno que habrá salido de las urnas, pero que está empleando el mandato del pueblo para conculcar el Estado de Derecho. La ETA necesita de un gobierno así para tratar de lograr sus propósitos, por lo que es normal que nos preocupe.
Ahora, que tú ya has dejado claro que ni lees ni te interesa saber lo que los demás tengamos que decir. Tú interpretas esto como una cuestión del combate partidario PSOE-PP, y con esa cortedad de miras no se va a ninguna parte.
El niño Javi de las 19:26 goza tergiversando los hechos.
Aznar no pasó ninguna línea roja porque sencillamente no negoció con la banda de asesinos. Acudió a una cita solicitada por ellos, los autodenominados representantes de un Movimiento Vasco de Liberación Nacional Nacional para ver que iban a plantear. En cuanto pusieron sobre la mesa sus condiciones se les dijo que “verdes las habían segado” y ahí se acabó toda “negociación”, si a eso se le puede llamar negociación.
En otro orden de cosas, el acercamiento de presos, hecho reversible en cualquier momento, se hizo para ver si existía realmente una voluntad de entregar las armas; ante el resultado obtenido en aquella “negociación” con la que tanto se llenan la boca los progres, se suprimió cualquier consideración especial de esos presos..
Si se menciona la liberación de presos, solo decir que se hizo al amparo y exigencia de las leyes en vigor en aquellos momentos, y que cualquier otro proceder hubiera sido equivalente al observado por los gobiernos de Felipe González con los GAL, es decir, procediendo al margen de la ley.
¿Te vas enterando, criaturilla?
No esperaba menos de ti.
Altero
http://www.slideshare.net/xOsse/concesiones-de-aznar-a-eta/
El vulgo, tan acostumbrado a creer cuanto ve en el televisor -a veces pienso que incluso aunque lo tenga apagado- sigue dejándose llevar por ilustrados “izquierdones” y “derechones”; lo que trae como consecuencia que la verdad, no la mía sino la real, sea desvirtuada única y exclusivamente para que cuando estén a punto de caer rendidos tras las cuatro horas y pico de espectáculo que acaban de engullir, se puedan decir a sí mismos “qué pedazo de ideas tengo gracias a que me empapo de televisión”.
Y la verdad es que es escandaloso que un gobierno autocoloreado de cualquier manera se permita el lujo de denigrar al ser humano, de dejarlo sin dignidad, de minar los principios que hace ya tiempo decidió serían sus pilares como ser racional, negociando con unos entes inventores de países cuyo objetivo primero es matar al que les hace frente y después imponer su pura y vascuence dictadura. Ahorraré epítetos, pero podría añadir cientos para calificar a ese gobierno que, además, es capaz de convencer al mencionado vulgo de que negociar merece la pena con tal de alcanzar la paz (!).
Solo hay un camino para alcanzar no la paz sino el fin del terror, y salirse de él para lo que ha servido hasta la fecha es para aumentar el número de afiliados a organizaciones como AVT y similares, y para arrancar votos y así perpetuarse en el poder.
Poder que tanto en sus vertientes legislativa como ejecutiva sobre todo, no hace más que parir y ejecutar leyes arbitrarias como las que les otorga ese peculiar aforamiento para que nadie les pueda meter mano. Tremendo civismo, tremendos respeto y esfuerzo por servir democráticamente a la ciudadanía.
Es “penozo” (uy, qué influenciable soy; apagaré el televisor….).
Altero, papito, ¿te crees lo que dices? Me da que no, quie simplemente te gustaría creerlo
Señor Freelance, evidentemente yo tengo ideas preconcebidas y usted no, por eso cada vez que escribe un post es extremadamente fácil adivinar la opinión antes de leerla. Aún así he tenido el buen gusto de leer su post por completo antes de opinar. Ya con la frase “conjunción de un gobierno con ETA” lo dice todo, no me explique más. ETA siempre es la misma, así que lo unico que le preocupa es el gobierno
Pues sí, tío, has usado el terrorismo para hacer otro tipo de sangre. Nunca leí nada parecido desde la izquierda, en ningún sitio, cuando gobernando Aznar tras sus negociaciones políticas con ETA ésta retomó las armas.
Hasta que la derecha no declaréis vuestra tregua, esto es imposible. Qué pena.
Yo creo que llevan toda la razón Altero y Freelance, pero confían demasiado en la inteligencia progre al pensar que pueden contradecir las consignas dogmáticas con razonamientos. Siempre que sale el tema de ETA, están predispuestos a decir la consigna “Aznar también negoció”, como una especie de “cuatro patas sí, dos pies no”. Creen así zanjada toda cuestión, y el hecho de que se rebata con razonamientos y argumentos serios, constituye para ellos un acto intolerable de fascismo que inhabilita al razonante.
Petó Chavez. Que se jodan algunos.
Por cierto, el JLPrieto es un tipo ridículo que inicia discusiones sobre derecho, y cuando le canto las cuarenta ¡No me publica el argumento en su blog! Por cierto, su ignorancia jurídica es impresionante.
Javi, ¿puedes centrarte en el tema en debate? Te he señalado que en mi artículo se formula una crítica razonada de la negociación con quienes quieren romper el orden legal, cualquier negociación, venga del PP, del PSOE o de quien sea, si bien hay negociaciones que son potencialmente peores que otras en el orden cuantitativo y la del PSOE me parece mucho más peligrosa que la que intentó el PP. En respuesta, tú sales con evasivas y calambures en vez de centrarte en el asunto, creyendo que con criticar al PP me neutralizas a mí dialécticamente. Lamento contradecirte: yo no soy del PP y me importa tres pepinos lo que haga. Cuando el PP negoció me pareció mal; ahora que negocia el PSOE me parece todavía peor porque la intención negociadora del PSOE es, a primera vista, mucho más intensa y comporta cesiones mucho más graves. Otros comentaristas te han dado pruebas más que sobradas que tú, como es lógico, prefieres ignorar.
Tu único “argumento” es acusarme de estar más preocupado del gobierno que de ETA. Es un cliché de esos que acuñan los políticos, confiando en el buenismo de la gente. Yo ya te he dicho que claro que me preocupa el gobierno, porque el gobierno es una parte inseparable del problema y un componente necesario de la estrategia de ETA. A ETA no la elijo yo, por lo que mi preocupación es ociosa a los efectos prácticos; al gobierno sí lo elijo, por eso es en el gobierno donde hay que hacer hincapié desde la opinión pública. Son cosas tan sencillas de entender que incluso un progre debería entenderlas, Javi.
DemoRadical: tampoco tú vas al meollo. Aparte que es mentira que desde la izquierda no se digan según qué cosas (¿hay que recordar la reacción brutal tras el 11 de marzo?), si fuera verdad me daría igual. ¿Puedes centrarte en la crítica de mis razonamientos en vez de proclamar argumentos ad populum sin valor alguno?
Pues no, no creo que la muerte de nadie pueda ser consecuencia de una mala posición política. Y menos, cuando esta no viene precedida por un atentado.
Esos tipos, estos criminales, son unos asesinos, unos vagos asesinos. No saben hacer otra cosa, se les ha entrenado y mantenido para este tipo de circunstancias, y no tiemblan cuando tienen alguien de espaldas. Otra cosa es cuando se les detiene, cuando soportan la brisa del aliento de sus enemigos. Entonces ahí, sale el verdadero carácter agresor de estos fanáticos, y por norma general, suelen llegar a comisaria mojados en su propio orín. No es fantasía.
Un asesinato ahora perjudica la política de rodríguez, por muy asesinos que sean, no son tontos. Saben que el iluminado les proporciona continuar con la parte fundamental de sus pretensiones. Que tampoco nos equivoquemos, a estos no les interesa, dos piedras, la independencia, eso se enterró con Paquito. ¿Dejaran de matar por ser concejales democráticos?
El bobo, ha ido mas allá de donde se atrevió a ir González, y González fue mas allá de donde puso lo línea roja Aznar. Pero aun así, ahí una diferencia fundamental, y son los pactos. En las precedentes, el pacto era Ajuria enea. Mientras en la actualidad, el vigente, es el pacto por las libertades. Uno establece que la negociación puede ser parte de la solución, y el otro se crea para eliminar esa posibilidad. Por lo tanto, zapatero, utiliza su poder para subvertir al gusto. Como la respuesta de chavez, a lo Quebec. Con lo que genera preguntas, solo para los que duden. ¿Por qué promueve un pacto así? O mejor ¿Por qué es valido esa pacto en la oposición, y en el poder no? ¿Por qué no lo deroga? La respuesta seria franca. Porque ninguno de los dos busca lo que nos cuentan.
Y aunque coincido en el ensayo de freelance, en mi opinión, no atina por exceso de buena intención al ejecutivo. Que la negociación se creara para terminar con la banda, organización les gusta mas algunos, no se lo cree, ni tan siquiera, el autor. Zapatero hizo una reverencia a los partidos que buscan las cosquillas del sistema electoral, y eso garantiza estabilidad presupuestaria pero mala prensa. Para equilibrar esa balanza esta ETA. De hecho, para ganarse la simpatía de los partidos apáticos incluyo a batasuna. Cuando lo mas sencillo, hubiese sido, incluirlos, a los mismos miembros, sin el membrete. Una prueba, concreta, de que ha zapatero le daba lo mismo como acabara esto.
Le llamo, bobo, iluminado y más improperios, por una imprudencia infantil ¿saben que ha puesto en manos de eta su cargo? Si por un casual, ahora, independientemente que no tuvieran nada que ver, como así creo, los mafiosos de la eta salieran diciendo que ellos organizaron, o tuvieron algo que ver en el 11-M. el gobierno actual no tendría influencias suficientes como para tapar tantas vías de agua como irían apareciendo. De hecho, se cuestionaría, incluso, el poder judicial. Y todo por tender una mano, tramposa, a otro que no juega limpio. Para aclarar digo, no pienso que tuviese nada que ver, pero no les dolería agregar unos cuantos muertos más.
En cuanto a las victimas, solo una cosa: No las controlan, y eso en socialismo, que tanto gusta, no es prudente.
Saludos.
sdfs