Aznar, un loco decepcionante.
En sus inicios en el mundo de la política, Aznar no valía ni para chiflado.
O al menos eso parece afirmar Lucía Méndez, redactora de El Mundo (edición papel) cuando escribe, en un publi-reportaje dedicado a cierta nueva colección de libros sobre grandes personajes de la política, que “El ejemplo más claro de esta regla es el de José María Aznar, hombre que despertaba escasos entusiasmos como orate (…)”
Posted on Martes, Enero 8 2008
Author: Freelance
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Lucía Mendaz trabajaba para el PP. Bajo su untuosa amabilidad acecha una suficiencia que rivaliza con la de su jefe Pedro Jota.
PS.- Al margen de sus errores (defenestrar a AVQ, dar barra libre inmigratoria, jugar a Metternich con una nación peterpanesca…) Aznar sí tenía una idea de “estepaís”, quiero decir, de España.
Luego se ríen de aquella que dijo “candelabro” en lugar de candelero, o de Jesús Gil cuando decía “ostentóreo”, en un cruce creativo de ostentoso y estentóreo.
Por no hablar del “espúreo” de Felipe González…
Una de las primeras cosas que he intentado dejarle claro a mi hijo mayor (la pequeña ha empezado a leer recién) es que leer las cosas en los periódicos o escucharlas por la radio o la televisión no es en ningún modo garantía de que sean correctas. En los libros se puede tener algo más de fe, porque suelen pasar por las manos de esos magníficos profesionales que son los correctores.
Lo que pasa es que hay errores y errores, y éste en concreto es graciosísimo.
Freelance, Freelance, con ese título me esperaba un post muy diferente XD
Saludos
“esos magníficos profesionales que son los correctores”
Ejem, ejem. Dejémoslo en “esos profesionales que son los correctores”. O mejor: “los correctores”. O… ¿qué tal si nos quedamos con la fe y punto final?
Un abrazo.
Es que en los periodicos tenemos que aguantar no solo las mentiras sino tambien los errores, en los libros solo las mentiras.