EpC4. Los jóvenes, la fiesta y la organización familiar.
(Viñeta entresacada del libro Educación para la Ciudadanía, de Editorial Santillana. Página 45).
Ya venimos coincidiendo en que ningún modelo es bueno si se impone coercitivamente, porque la quiebra del derecho de los ciudadanos a decidir se constituye en un vicio original imposible de subsanar. Pero es que, además, hay modelos y modelos, y el modelo con que la izquierda pretende adoctrinar a nuestros chavales es especialmente perverso. Primero, porque socava una estructura imprescindible dentro del complejo proceso de la formación como es la autoridad dentro de la familia, estructura que entrena a los jóvenes en el reconocimiento de las relaciones que después, en la sociedad, marcarán su propia forma de desenvolverse e interactuar; de este modo, además, escenifica de un modo muy vívido la voluntad de arrancarles a los padres de las manos el derecho de educar a sus hijos. Y segundo, porque propone a los jóvenes un patrón de entretenimiento basado, al parecer exclusivamente, en la fiesta, es decir, en formas de ocio planas y vacías. No es extraño que la izquierda, que suele presentarse a sí misma como adalid de la cultura, muestre su verdadera faz en cosas como ésta, que no es otra que el proyecto de uniformizar la sociedad y de eliminar cualquier instrumento que pueda dotar a la juventud de espíritu crítico.
La familia es la estructura social más antigua que existe y se corresponde con la naturaleza humana según se ha ido consolidando antropológicamente. El hombre es el ser vivo que más tiempo tarda en adquirir la constitución y las habilidades necesarias para desenvolverse de forma autónoma: las facultades motrices no se perfeccionan hasta los seis o siete años de edad, y el desarrollo completo del cerebro no se produce hasta los catorce o quince. Por eso, de forma natural, el hombre se organiza en familias dedicadas al cuidado y el sostenimiento de los jóvenes por medio de fortísimos lazos de afecto que se basan, a su vez, en el carácter irrevocablemente individual, singular y único de todos los hombres dentro de su círculo familiar. Eso es demasiado para la izquierda que, desde Marx, nos imaginó como títeres sin voluntad ni criterio, sometidos a los vaivenes impuestos por superestructuras económicas e históricas. Por eso, aunque revisitiéndolo de una hipócrita capa de “respeto por la libertad de los jóvenes”, la izquierda quiere ahora a los jóvenes embarrancados en un proyecto vacío de todo contenido como es la fiesta, lejos de los instrumentos que les permitirán fomentar y aguzar su libertad futura (la lectura, el aprendizaje, el conocimiento) y, sobre todo, lejos de las enseñanzas y aprendizajes que se activan en el seno de la familia y que constutuyen el entrenamiento social más importante y duradero de que un joven puede disfrutar.
Posted on Miércoles, Enero 9 2008
Author: Freelance
Filed under: EpC. La serie., Nacional, Rebelión Cívica
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Es acojonante
Está claro. Entre el cargarse la reforma educativa que buscaba subir el nivel de los escolares y la nueva asignatura lava-cerebros lo único que buscan es una población subnormal que les vote per secula seculorum… Luego eso lo aderezan con unos cuantos cambios legislativos a su favor, la colocación de personas de su cuerda en puestos clave, el regalo de dinero público a los sectores que más les convenga electoralmente…, y tenemos un chavizmo a la española…
Y a fe que lo están logrando. La cantidad de votantes que mantienen pese a las evidencias es prueba de que no les va mal.
Efectivamente, analfabetizar a la sociedad:
Hombre Analfabeto y Acrítico + TV Basura = Votante del PSOE
Y de paso que José Blanco pase desapercibido.